Túnez: Compromisos para el futuro
Luciano Sathler, Túnez, Noviembre 24, 2005
Cuando el secretario general de las Naciones Unidas (ONU) decidió convocar la Cumbre Mundial de Taxi Heathrow Airport la Sociedad de Información (CMSI) no esperaba, según todo indica, que la movilización fuera tan intensa y concitase tanta participación y atención.
Varios países se habían dado cuenta de que el futuro pasaría por internet, tanto en cuestiones de poder como de desarrollo. La presión en la época se dio por causa de la convergencia digital, que ya apuntaba a un posible cambio radical en la forma cómo gobiernos se relacionarían con los gobernados, y las empresas con sus clientes y empleados.
La organización seleccionada para conducir la CMSI fue la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU por sus siglas en inglés), tal vez la institución, en todo el sistema ONU, con mayor presencia del empresariado en sus discusiones y definiciones.
Inmediatamente después del anuncio de la iniciativa, allá por 1998, las Organizaciones Internacionales de la Sociedad Civil (OISC) se articularon para reclamar una participación más notoria en, la que sería, tal vez, la Cumbre más importante de la ONU en muchos años, teniendo en cuenta las posibilidades que se abren con la revolución de las NTICs - Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación.
Es que la ITU y la propia ONU tuvieron que abrir un proceso más participativo para dar cuenta de los grupos de presión que se articularon por todos lados. Aunque se trate de un foro de decisión intergubernamental , quedó claro que la política en la modernidad no es algo que pueda restringirse a los Estados y mucho menos a los gobiernos.
Las expectativas de las OISCs eran muy grandes. Especialmente en temas tan diversos como género, exclusión digital, universalización de la educación, acceso a la infraestructura de telecomunicaciones, software libre, Derechos de Propriedad Intelectual, Derechos a la Comunicación , multiculturalismo, diversidad, preservación de lenguas nativas, NTICs para personas discapacitadas, etc.
La ITU intentó concentrar la agenda en dos cuestiones primordiales: control de internet y financiamiento de la infraestructura de telecomunicaciones.
Control de internet es un tema que interesa a nuchos gobiernos, ya que actualmente la organización responsable de administrar la concesión de dominios - especialmente los macrodominios como .br (punto br), de Brasil, y los .com (punto com), de las empresas, o .org, de las organizaciones sin fines lucrativos - se encuentra en California (EUA) y trabaja bajo un contrato con el Departamento de Comercio de aquel país.
Se trata de la ICANN - International Corporation for Assigned Names and Numbers (www.icann.org). Además de eso, existen 13 ruteadores-raíz de internet en el mundo, de los cuales diez están localizados en los EUA. Es por donde pasa todo el tráfico de datos de la red.
Hay otros ruteadores, llamados espejos, que repiten todos los datos de un ruteador-raíz, pero dependen de estos para eventuales actualizaciones, lo que puede significar su aislamiento en el caso de una crisis. O sea, en la práctica, aunque parezca difícil algo así en el presente, los EUA pueden impedir a todo un país mantener su internet en funcionamiento y “retirar del aire” todos los sitios con el sufijo de una nación, por ejemplo.
Claro que otros países están incómodos con esto. Son dos tipos de naciones preocupadas con la concentración de internet en los EUA y que el control esté fuera de su regulación: Los que le interesan realmente modelos más democráticos y participativos de acción en el campo de la Sociedad de la Información, y los gobiernos interesados en ejercer sobre internet el mismo nivel de censura y control que mantienen sobre los medios tradicionales de comunicación. Brasil, gracias a Dios, se encuentra en el primer grupo.
El tema del financiamento es del mayor interés de las empresas que ofrecen servicios y equipos, pues puede significar compras inmensas y grandes negocios a partir de recursos donados por países y otras empresas, además de la posibilidad de aumentar a base de consumidores que pasarían a integrar lo que es designado por la ITU como “information rich people”.
Sociedad de la Información es un término que define con claridad eso: el poder financiero, militar y de desarrollo no está más en las propiedades agropecuarias ni en las industrias, sino en la producción, diseminación, uso y apropiación de la información.
Ambos temas principales de la agenda propuesta por la ITU quedaron pendientes después de la segunda fase de la CMSI, y todos se sienten de alguna forma atendidos y perjudicados, como es común en decisiones de nivel global, diplomáticas y sobre temas de gran complejidad.
La delegación brasileña, enviada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y acompañada por representantes del sector privado y de la sociedad civil, ejerció un papel de gran importancia para forzar a los EUA a abrir la posibilidad de un foro para discusión sobre el control de internet, que debe realizarse en Atenas en 2006. .
A veces, en la búsqueda de la democratización de internet, Brasil se vio en mala compañía, lado a lado de naciones como China y Cuba, conocidas por la censura que ejercen sobre sus ciudadanos también en la red mundial de computadoras.
En cuanto a las demás preocupaciones de las OISCs, varios hechos nuevos se registraron.
- El aprendizaje proporcionado por el trabajo conjunto y por la convivencia con los procesos de negociación en la arena del control mundial, en órganos como la ONU y la ITU.
- La exposición de los temas de interés de la sociedad civil junto al sector privado y los gobiernos, lo que los obligó a cambiar por lo nenos el discurso y salir de las éstériles discusiones técnicas para el campo de la tecnología como algo que no es absolutamente neutro, sino que tienen una intencionalidad tanto en su desarrollo, producción, comercialización y uso.
- La posibilidad de actuar, expresarse y ser oído en áreas antes restringidas a gobiernos y lobbystas que hablaban al oído de burócratas gubernamentales.
Eso para no extendernos mucho.
Vale la pena acompañar esa discusión y reflexionar sobre cuál es el mejor camino para influir sobre esas cosas. La inmovilidad puede ayudar a facilitar la concentración, aún mayor, del poder en pocas manos.
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Luciano Sathler, professor de la Universidad Metodista de Sao Paulo (UMES), participó en la Cumbre como representante de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC).

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