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Sábado 1 de Setiembre, 2007

Dadeus Grings, arzobispo de Porto Alegre. [Foto: Juan Michel/WCC.]
Dadeus Grings, arzobispo de Porto Alegre. [Foto: Juan Michel/WCC.]

Ecumenismo en Brasil

Entrevista: , PORTO ALEGRE, Brasil, Noviembre 13, 2005

Dadeus Grings, arzobispo católico de Porto Alegre es un activista del movimiento ecuménico y del Taxi Heathrow Airport diálogo inter-religioso. Con sus modales calmos y sin discursos, ya asisti{o a la Sinagoga y dio la palabra a representantes de varias religiones cristianas durante la misa  en homenaje al papa Juan Pablo II, en abril de 2005.

Aunque la Iglesia Católica Romana no es miembro del Consejo Mundial de Iglesias (CMI),  él no tiene ninguna objeción en participar en los preparativos de la  IV Asamblea del Consejo, que se realizará en Porto Alegre, del 14 al 23 de febrero.  El recuerda que fue uno de los fundadores del Consejo Nacional de Iglesias Cristianas de Brasil (CONIC), en los años 70 del siglo pasado.

Para Mons. Grings este encuentro de católicos y cristianos de otras confesiones en Brasil es una consecuencia de la pluralidad cultural y al mismo tiempo de la violencia. “Hubo necesidad de los que tienen fe de hacer algo en común. La fe sin obras es muerta, afirma.

El ecumenismo en Brasil tiene una caminata singular, con participación de la Iglesia Católica en el Consejo Nacional de Iglesias del país, lo que es poco frecuente en el resto del mundo. ¿Cuál es la razón?

Vivimos en una sociedad plural con muchas concepciones diferentes. Al mismo tiempo es una sociedad muy violenta. Ante estas dos realidades hubo necesidad de los que tienen fe de hacer algo juntos. Respetando las peculiaridades, procuramos lo que tenemos en común, o sea, la fe que salva.

- ¿Cómo se dio este proceso?

- En la  década del  60, en Río Grande do Sul se unieron cuatro iglesias: Anglicana, Metodista, de Confesión Luterana y Católica. Inicialmente se fundó el Servicio Interconfesional de Consejeríaq (SICA por sus siglas en portugués).

En los años 70, en Porto Alegre, se creó el Consejo Nacional de Iglesias Cristianas (CONIC), que después trasladó su sede a Brasilia. Cuando eso sucedió, en la década de 1990, quedamos medio huérfanos. Entonces, en 2001, constituimos el Conic Sur.

- ¿Y dónde entra en esta historia el diálogo interreligioso?

- Al fines del 90, aunque ya existían documentos anteriores del Vaticano y todos los viajes del papa Juan Pablo II, tenían carácter ecuménico e inter-religioso. Pero fue en los 90 que ese diálogo con otras religiones en Brasil tomó cuerpo. Comenzamos a buscar lo que teníamos en común con ellas.

- Y ¿cuáles eran esos puntos comunes?

- Con los musulmanes, por ejemplo, tenemos la unidad de Dios, parte de las escrituras y la trascendencia. Con los judíos, el antiguo testamento. Y con todas las demás, la búsqueda de Dios. 

Río Grande do Sul tiene un grupo inter-religioso activo. ¿Es pionero?

Fue fundado en 1997 y representó un gran impulso. Durante la celebración por el Papa, cuando él estaba enfermo, recibimos mensajes de muchos líderes.  Yo puse el micrófono a disposición de ellos en la misa de homenaje al papa Juan Pablo II y fue muy conmovedor. 

Yo también recibo muchas invitaciones, incluso para ir a la sinagoga. Mas la propuesta de unidad no es nueva para los católicos. Tenemos la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, una iniciativa conjunta de la Iglesia Católica Romana y del Consejo Mundial de Iglesias.

- ¿Cómo funcionan las actividades del grupo?

Anualmente tenemos una novena que tiene lugar en una iglesia del CONIC, por ejemplo. Este año el obispo anglicano rezó en la  Catedral Católica Metropolitana.

- ¿Cómo ve usted la  proximidad de la iglesia con los movimientos sociales?

- La Iglesia siempre tuvo una preocupación fuerte con el tema  social. La fe sin obras es muerta. El amor a Dios es también amor al prójimo. La  iglesia impulsó un gran trabajo social, principalmente desde la Encíclica Rerum Novarum, del papa León XIII, en 1891.

Adquirió más fuerza en el comienzo de la era industrial. La Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, durante todos estos años siempre tuvo una posición social. Existe un documento con exigencias éticas y evangélicas en la lucha por la superación de la miseria y del hambre.

- ¿Cómo ve la IX Asamblea del CMI? ¿Qué significará dentro de este esfuerzo por la unidad cristiana?

- La asamblea del CMI tiene un gran significado. Es un proyecto de unidad religiosa teniendo a Cristo como fuente de vida y salvador del mundo. Fue muy importante traer la asamblea para Porto Alegre y el CMI ha encontrado un clima ecuménico extraordinario. Un clima  de tolerancia y apertura.

- ¿Cómo eso puede reflejarse en el evento?

Una peculiaridad es la invitación para que otras religiones participen. Eso puede ser un gran avance. Es una tendencia que el papa Juan Pablo II ya venía siguiendo. En sus viajes él se relacionaba con representantes de todas las religiones. .

- El sucesor de Juan Pablo II es considerado más conservador. ¿Usted cree que el proceso de diálogo interreligioso dentro de la Iglesia Católica puede retroceder?

No. Es una cuestión irreversible. Y no creo que el Papa sea conservador. Juan Pablo II era polaco, más tradicional. Benedicto XVI es un teólogo. Actúa en el campo de las ideas, sabe dónde pisa.

-¿Está conforme con la preparación de la Asamblea?

Sí, estoy muy tranquilo con relación a los preparativos. Cuando el secretario general del CMI, pastor Samuel Kobia, estuvo aquí en septiembre último el diálogo fue muy bueno. Hasta nos mojamos con la lluvia , en las caminatas entre un compromiso y otro por la ciudad.

- Usted dijo que Brasil es un país especial en ese sentido. ¿Qué otros ejemplos usted podría citar?

Aquí mismo en Porto Alegre existe una iniciativa inédita, que son las as Bases Misioneras Ecuménicas.

- ¿Y cómo funcionan?

La primera ya está funcionando en el barrio Petrópolis. Son compuestas por representantes de las parroquias católicas, metodistas, anglicanas y luteranas. Ellos se reúnen y planean las visitas. Después llegan a las familias para anunciar a Jesús, respetando la creencia de la familia visitada y la estimulan a frecuentar a su propia iglesia dentro de la comunidad. Eso no existe en el  mundo.