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Jueves 3 de Noviembre, 2005

Grupo armado incendia centro de capacitación indígena

BOA VISTA, Brasil, Setiembre 19, 2005

Un  grupo de 150 hombres armados y encapuchados invadió, en la madrugada del sábado 17, Taxi Heathrow Airport el área indígena Raposa Serra do Sol, e incendió el Centro de Formación y Cultura local, la antigua Misión Surumu, a cerca de 230 kilómetros de esta capital del estado de Roraima.

El ataque tuvo, según el Consejo Indigenista Misionero, la clara intención de intimidar a las comunidades indígenas makuxi, ingarikó, tauerpang, wapichana y pantamona, que inician, esta semana, la fiesta por la homologación de la demarcación de la tierra indígena Raposa Serra do Sol, suscrita por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva el 15 de abril último.

El fuego destruyó la iglesia, el hospital, dormitorios,  baños, biblioteca, sala y  cuartos de los profesores. El grupo tambíen golpeó a un profesor del Servicio Nacional de Industria (SENAI), que daba clases de mecánica a 30 alumnos en la Escuela Surumu, e interceptó a un  paciente indígena, que estaba siendo trasladado en camioneta al hospital de Boa Vista.

El Consejo Indigenista Misionero acusa como supuesto coordinador del ataque y de los actos de vandalismo al  vice-alcalde de Pacaraima, Anísio Pedrosa, y al regidor del municipio y tuxaua (jefe) de la aldea contão, Genivaldo Macuxi. Los dos están vinculados con el alcalde de Paracaraima, Paulo César Quartiero, el principal productor de arroz en la región.

En enero de 2004, la Misión Surumu fue depredada por el mismo grupo, y tres sacerdotes fueron secuestrados y mantenidos como rehenes durante tres días. "Desafortunadamente, la lentitud de la Justicia para sancionar a los responsables estimula la continuidad de esos actos de violencia y vandalismo", denuncia el Consejo Indigenista.

Según el organismo católico, la exclusión de la sede del municipio de Uiramutá de la tierra indígena Raposa Serra do Sol, "va a ser un polo permanente de tensión entre indios y no-indios, generando mucha violencia".

Cuando el gobierno federal homologó la demarcación de Raposa Serra do Sol, una reivindicación de los pueblos indígenas de la región que tomó 30 años para ser atendida, el gobernador de Roraima, Ottomar de Souza Pinto, del Partido Laborista Brasileño PTB), decretó luto de siete días en el Estado, y convocó al pueblo a una manifestación de protesta. (550/2005/ecu/indig/eb).