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Lunes 12 de Noviembre, 2007

Vargas LLosa: Los hombres necesitan la religión

Manuel López, MADRID, España, Setiembre 5, 2005

“Nos hemos equivocado. Los hombres necesitan la religión”, así titula el diario alemán “Die Welt” Taxi Heathrow Airport la entrevista que publicó en su edición del pasado 31 de agosto al escritor peruano Mario Vargas Llosa.

El escritor, agnóstico confeso y “todo lo contrario que un hombre triste o airado”, es presentado como un destacado miembro de la familia de los “public intellectuals” comprometidos políticamente y que no ocultan sus posicionamientos.

En la entrevista, el autor de “Conversación en la Catedral” aborda la cuestión de la fe, a la vista del tinte religioso de la mayoría de los movimientos terroristas.

”Nos hemos equivocado”, declara, “cuando dimos por supuesto que los hombres podrían salir adelante sin religión. Pero sólo una minoría está en condiciones de sustituir la religión con cultura”. “Esta es al menos mi experiencia en el pequeño mundo que conozco”, añade.

El escritor viene a reconocer que “la gran mayoría de los seres humanos necesita la trascendencia, la fe en otro mundo”. Es por ello por lo que sostiene que “no se puede combatir la religión”.

Recuerda que el comunismo lo intentó y fracasó. Puntualiza, eso sí, que en las democracias la religión debe seguir siendo asunto privado en el marco del orden jurídico que la sociedades se dan a sí mismas. De lo que se trata es que la religión no se mezcle en las cuestiones del Estado y que, al contrario, el Estado no se identifique con objetivos religiosos.  

Mario Vargas Llosa, quien en el pasado apoyó la política de Estados Unidos, ahora critica a George W. Bush. “Bush ha ido lejos”, denuncia; “demasiado lejos”, aludiendo a las referencias permanentes a la fe por parte del gobierno estadounidense.

Los ‘evangelicals’, que gozan de una gran influencia en la Casa Blanca, son, en opinión del escritor, “profundamente antidemocráticos y oscuros en sus posicionamientos anticientíficos”.

Con todo, los movimientos que sostiene la “ofensiva ‘evangelical’” no representan en su opinión un peligro real. “Las raíces de la democracia americana son suficientemente fuertes”, concluye. 522/2005/ecu/movrel/mlo).