Propuesta de despenalización del aborto desagrada a religiosos
Micael Vier B., BRASILIA, Brasil, Agosto 25, 2005
La comisión creada por el gobierno federal para discutir la revisión de la legislación punitiva Taxi Heathrow Airport del aborto propuso modificaciones en el texto legal, posibilitando la interrupción del embarazo hasta la décimo segunda semana de gestación.
La medida prevé que el Sistema Único de Salud (SUS) y los planes de salud privados atiendan a gestantes que se sometan al aborto en los casos y plazos establecidos. El proyecto fue encaminado por la comisíón a la secretaria especial de Políticas para Mujeres, Nilcéia Freire.
Según el pastor Rudolf von Sinner, profesor de Teología Sistemática, Ecumenismo y Diálogo Inter-Religioso de la Escuela Superior de TeologÍa (EST), de São Leopoldo, la nueva legislación debe mantener los casos de aborto sometidos al Código Penal brasileño, "pues la interrupción del embarazo no deja de significar la muerte violenta de un ser humano".
Sinnner mencionó como solución a la cuestión del aborto propuestas vigentes en la línea de la legislación de países como Alemania y Suiza, que determinan condiciones previas para la interrupción de la gravidez. Las medidas prevén "el acuerdo de la gestante, el tratamiento profesional por un médico habilitado, la identificación de riesgo grave para la salud física y mental de la gestante y la necesidad de una previa consejería profesional".
Para el profesor de la EST, la sanción por la interrupción de la gravidez no impide su práctica, "sino que incentiva el aborto clandestino", lo que implica riesgos a la vida de la gestante. Sinner dijo que muchas veces la Iglesia no presta el auxílio debido, "pues reclama de las mujeres embarazadas un comportamiento ético, sin considerar los factores ambientales que influyen en la viabilidad de una gravidez y la vida del bebé".
Sinner está a favor de que en casos extremos la interrupción de la gravidez sea asumida por planes privados de salud y por el SUS. Es necesario luchar contra la noción de que la práctica abortiva pueda sustituir métodos de anticoncepción, "lo que, evidentemente, implica la legitimidad de estos", señala.
Para el obispo Luis Virgílio Batista da Rosa, de la 2a. Región Eclesiástica de la Iglesia Metodista, la cuestión del aborto debe ser ampliamente discutida en la esfera de la salud pública. Batista se opone a la interrupción del embarazo, fruto de la desinformación o del no-acceso a métodos anticonceptivos, pues, según él, "se estaría cometiendo un error tras otro".
El obispo metodista dijo que el Colegio Episcopal de su iglesia está elaborando una carta pastoral que trata, entre otros temas, sobre la cuestión del aborto. "Pero la posición de la Iglesia es contraria a esa práctica", anotó, reconociendo el derecho de la mujer a interrumpir el embarazo fruto de violación sexual, o en la hipótesis de malformación del feto o de riesgo de vida para la gestante.
El presidente del Consejo Nacional de Iglesias Cristianas del Brasil (CONIC), obispo metodista Adriel de Souza Maia, afirmó que "éticamente la Iglesia no apoyará la nueva propuesta de legislación sobre la interrupción de la gravidez, ya que ella atenta contra la vida. Mas, admitió, éticamente, que la iglesia es flexible cuando la madre o el bebé corren riesgo de perder la vida.
Entre los países latinoamericanos, Chile, Colombia, El Salvador y Honduras prohíben la práctica abortiva, mientras que en Cuba y Puerto Porto Rico no hay restricciones para esa práctica y en Brasil, México y Bolivia el aborto es autorizado en casos específicos.
Actualmente, el Código Penal brasileño contempla una sanción de tres años de cárcel a mujeres que abortan voluntariamente y los médicos y auxiliares que practican clandestinamente el aborto pueden sufrir diez años de detención. (499/2005/ecu/past/mvi).

Portada
Inicio