Volver al inicio

Jueves 3 de Noviembre, 2005

Leonardo Boff dice que crisis política representa una traición al pueblo pobre

Antonio Carlos Ribeiro, RÍO DE JANEIRO, Brasil, Agosto 17, 2005

La crisis política que afecta actualmente a Brasil, tras las denuncias sobre redes de corrupción Taxi Heathrow Airport y mal uso del poder, representa una traición a los pobres del país, afirmó el teólogo Leonardo Boff al participar, el lunes 15, en el debate sobre "El país de Lula: ¿Y ahora? Esperanza y proyecto brasileño".

Según Boff, los pobres se han sentido traicionados pues fueron explotados durante 500 años de historia y porque el Partido de los Trabajadores (PT), que llevó al poder al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, decepcionó en el campo ético y el gobierno ha mantenido los privilegios de los sectores dominantes.

El proyecto del PT no era suyo, sino una amalgama de varios proyectos de los movimientos populares, dijo Boff. Por eso, agregó, esta experiencia histórica no puede ser desperdiciada. "Las traiciones son dolorosas", puntualizó el teólogo, "pero las banderas no caen, por ser más antiguas que el PT". El pueblo va continuar tercamente en la búsqueda de la esperanza y si el PT no muestra voluntad, otros serán portadores de esa causa, afirmó.

El debate fue promovido por el Centro Amoroso Lima para la Libertad, la Universidad Cándido Mendes, el Instituto Universitario de Pesquisa de Río de Janeiro, con el apoyo del diario Jornal do Brasil. Además de Boff, participaron en el debate los sociólogos Helio Jaguaribe, Luiz Alberto Gómez de Souza, Cándido Mendes y Enrique Larreta.

El sociólogo Hélio Jaguaribe dijo que es necesario salir de la perplejidad y superar la crisis. Insistió en las reformas, especialmente la electoral. Una reforma electoral debe impedir la constitución de partidos sólo para época de elecciones, exigir fidelidad partidaria del parlamentario electo y sancionar el transfuguismo con la pérdida del mandato.

En su intervención, Gómez de Souza propuso un itinerario básico: reafirmar la convicción en el proceso histórico; no aceptar mesianismos de ningún líder político o religioso; percibir que el patrimonio político del PT es parte de la historia del país; y entender que la reconstrucción partidaria es más importante que sus actuales líderes.

El anfitrión Cándido Mendes dijo que el Congreso Nacional se encuentra ante un dilema:  combatir a los corruptos, casi un 20 por ciento de los parlamentarios, o buscar un  "acuerdo",  para que todo permanezca igual. Por esa razón, moralizar el Congreso es prioritario, mucho antes que pensar en vacar al presidente de la República.

Informó que aún sectores críticos al gobierno, como el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin-Tierra (MST), prometen resistir si el Parlamento, manchado por la corrupción, vota a favor del "impeachment" del presidente de la República.

El teólogo Leonardo Boff enfatizó que una república que tiene 50 millones de personas con hambre es una farsa, que la presencia de la Iglesia en el debate es fundamental porque el pueblo de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) siempre contribuyó con alegría, con ética y mística, nutridas en las iglesias liberadoras, incluidas las evangélicas críticas.

Observó que los dueños del poder van a intentar neutralizar a Lula por ser una creación del pueblo y que para permanecer en el gobierno, Lula va a tener que modificar su política económica para atender las necesidades sociales. (485/2005/cat/sp/ar).