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Viernes 30 de Agosto, 2002

Más de 10 mil mujeres marcharon por la paz

BOGOTÁ, Brasil, Agosto 1, 2002

``Ni un hombre, ni una mujer, ni un peso para la guerra'', afirmaban por altoparlantes Taxi Heathrow Airport voceras de 10 mil mujeres que el pasado jueves marcharon por las principales avenidas de esta capital, en protesta por el conflicto armado que sufre el país y reclamando una solución negociada,

Algunas de las participantes llegaron en buses, tras largas horas de camino, incluso atravesando zonas de guerra, para unirse a 600 organizaciones femeninas, en la Marcha Nacional de Mujeres por la Paz, informó el diario El Tiempo.

“Somos las mujeres la que tenemos que iniciar las marchas y sembrar la semilla de la paz'', dijo Sandra Tunubalá, indígena de la etnia guambino, que llegó con otra veintena de mujeres. Indígenas, sindicalistas, activistas de derechos humanos y madres, esposas e hijas de miembros de las fuerzas de seguridad en poder de la guerrilla, participaron en la marcha.

“No queremos parir hijos para la guerra'', declaró la presidenta de la Organización Femenina Popular (OFP), Yolanda Becerra. Mujeres de la organización Ruta Pacífica dijeron que participaban porque estamos "en un momento desesperado y hay que hacer algo''.

La madre del teniente Elkín Hernández, en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde hace cuatro años, suplicó por un mecanismo para que su hijo vuelva al hogar. "Esperamos que el nuevo presidente tenga un corazón más humano y haga algo para liberarlos'', dijo Magdalena Rivas, de 68 años de edad.

La convocatoria a la Movilización Nacional de Mujeres Contra la Guerra señaló que "la ruptura del proceso de paz, hará más cruel y dolorosa la situación de las mujeres, cuyos derechos humanos han sido violados por los distintos actores armados, antes, durante y después de la ruptura de los diálogos entre el Gobierno y las FARC".

Escarnio público por el modo de vestir; pérdida del derecho a circular libremente, asesinatos selectivos,  mujeres de todas las edades violadas por los distintos actores enfrentados; prohibición de recoger, velar y enterrar a sus muertos; cierre de escuelas y colegios", son algunos hechos del diario vivir de millones de mujeres en Colombia, dijo la convocatoria.

Hemos visto la conformación de un estado paralelo que reemplaza de hecho la institucionalidad, que impone normas coercitivas a los civiles y destruye totalmente el modelo de autoridad democrático. La economía de guerra, significa más mujeres pobres en Colombia y el recorte a todos los programas sociales que han sido conquistas del movimiento social de mujeres, agregó.

No queremos más soluciones armadas. Requerimos respuestas civilistas a los conflictos sociales y armados. La militarización de la vida, en la ciudad y el campo sólo conduce al recrudecimiento de la violencia y a la presencia de nuevos actores de la guerra, concluyó la convocatoria a la marcha.

Esa convocatoria fue firmada por la Iniciativa de Mujeres Colombianas por la Paz, Mesa Nacional de Concertación de Mujeres,  Organización Femenina Popular y Red Nacional de Mujeres.

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