Ordenación de mujeres al ministerio
Entrevista: Edelberto Behs, SAN LEOPOLDO, Brasil, Junio 3, 2005
Carmen Alves Gomes recuerda como si fuera ayer los momentos que precedieron a su ordenación Taxi Heathrow Airport en Santana do Livramento, su ciudad natal cerca de la frontera con Uruguay y a 498 km de Porto Alegre.
“Yo quería estar sola, caminar, reflexionar si realmente había sido llamada por Dios. Sentí mucho temor", confiesa.
Veinte años después, la reverenda Carmen Etel Alves Gomes, la primera mujer ordenada al ministerio femenino en la Iglesia Episcopal Anglicana del Brasil (IEAB), celebra el acto y ve la ordenación de mujeres como una gran conquista de las iglesias históricas, que está trayendo “alma nueva” y un "nuevo perfume” a las congregaciones.
Los 20 años de ministerio femenino serán recordados en la IEAB duranyte este año.
Los anglicanos tienen otro motivo para commemorar: los 115 años de actuación en tierras brasileñas. .
El 1 de junio de 1890, fue oficiado el primer culto anglicano en el país, en Porto Alegre, en la casa de Gervásio Sarmento, residente en la calle Voluntarios da Pátria. El vino a ser feligrés anglicano después. Por eso, junio es el “Mes de la Misión” en la IEAB.
Lea, a continuación, la entrevista concedida por la reverenda Carmen Etel Alves Gomes, deán de la Catedral do Mediador, de Santa María, en Río Grande do Sul, y miembro del Movimiento Por la Paz y de la Fraternidad de Iglesias Cristianas (FEIC).
ALC: Como fue la celebración de los 20 años de ministerio en la congregación que usted pastorea, en Santa María?
Revda. Carmen Etel: La celebración de los 20 años de ordenación femenina en la Iglesia Episcopal Anglicana del Brasil (IEAB) se va realizar a lo largo de este año, en tres momentos. Ella comenzó en marzo, en la ciudad de Santa Maria, con la ordenación de tres mujeres en la diócesis de Santa María.
El segundo momento, la commemoración de mi ordenación fue emotiva. Estuvieron presentes algunas colegas de aquí y la directora de Misión de la IEAB, revda. Lilian Conceição. Realizamos una celebración con los miembros de la parroquia y después nos reunimos en un cocktail, el 5 de mayo.
Algun personas dieron su testimonio en esa reunión, solidarizándose con todas las mujeres ordenadas. Entre los que siempre apoyaron a las mujeres ordenadas está el obispo de esta diócesis, amigo y compañero dom Jubal Pereira Neves.
La tercera celebración por los 20 años será realizada del 6 al 9 de septiembre, cuando tendremos un gran encuentro con todas las reverendas ordenadas. Queremos compartir las pastorales en que estamos involucradas, las diferentes teologías que elaboramos, los desafíos y las perspectivas para el futuro.
Estarán con nosotros pastoras ordenadas de la Iglesia Episcopal de Estados Unidos.
ALC: ¿Cómo se siente usted en el marco de esas celebraciones?
Revda. Carmen Etel: Yo me siento feliz, pero sé que mucho más por hacer. La misión es de toda la Iglesia y precisamos avanzar aún más en los proyectos por el reino de Dios. Creo que tenemos mucho por realizar en esta sociedad de una cultura de la muerte.
ALC: ¿Qué recuerda usted de su ordenación hace 20 años?
Revda. Carmen Etel: Yo recuerdo que quería quedar sola, caminar, reflexionar si realmente era un llamado de Dios. Sentí mucho temor, estaba un poco alarmada porque los medios de comunicación enfatizaban el hecho de la ordenación de una mujer!!
Recuerdo que me entrevistó la revista Veja, así como diarios importantes del país. Mas yo quería tranquilidad, meditar, trabajar en paz.
ALC: ¿Usted tuvo que vencer resistencias en su iglesia para ser ordenada?
Revda. Carmen Etel: Vencí algunas resistencias, pero valió la pena. La Iglesia fue quien aprobó la ordenación. Entonces, son todos cooperadores en este ministerio en que la misión es de Dios.
ALC: ¿Cómo fue su llegada en la primera congregación que pastoreó como ministra ordenada?
Revda. Carmen Etel: Fui designada para trabajar en Jaguarão (en el estado de Río Grande do Sul), en una de las parroquias más tradicionales de la diócesis y también para atender una institución de niños huérfanos, desarrollar tareas misioneras y trabajos con grupos diversificados.
La llegada fue una novedad para la ciudad. Fue una experiencia muy agradable. Allá encontré amigos de otras denominaciones y creamos la educación popular. Trabajamos con teatro en la ciudad y nos involucramos en una fe política. Rápidamente fui rotulada de "padre rojo", mas eso no me asustó.
ALC: ¿En qué campos de trabajo ha actuado en estos 20 años?
Revda. Carmen Etel: En estos 20 años yo trabajé en las parroquias de Jaguarão, Bagé, Dom Pedrito y Pinheiro Machado, todas en Río Grande do Sul. También ocupé el cargo de directora de Misión en la IEAB, fui profesora del Seminario en Porto Alegre. Trabajé en el apoyo al Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), a las pastorales sociales de la Iglesia y al movimiento ecuménico.
Retorné al Brasil hace un año. En los últimos cuatro años trabajé con inmigrantes en los Estados Unidos, en la diócesis de Los Angeles y San Diego. Creo que ese trabajo con los inmigrantes fue muy importante en mi vocación.
Conocí de cerca la discriminación y cómo realmente es difícil ser misionera en una tierra extranjera, bajo un poder demoníaco, que es el poder del gobierno de los Estados Unidos, principalmente en el trato a los inmigrantes.
ALC: ¿Como ve la ordenación femenina en estos días? ¿Hubo una evolución?
Revda. Carmen Etel: Hoy veo la ordenación femenina como una de las grandes conquistas de las iglesias históricas, no sólo de la mía, sino de la Luterana, la Metodista y otras.
Creo que está trayendo alma nueva para las iglesias tradicionales, mucha creatividad y un nuevo perfume para las comunidades.
ALC: En la actualidad, el tema de la ordenación femenina no parece más ser tan relevante como lo fue hace 20 años. Hoy el gran es de la ordenación al ministerio sacerdotal de homosexuales. ¿Usted está de acuerdo con esa apertura?
Revda. Carmen Etel: El asunto hoy son los homesuxuales, pero aún hay iglesias que discriminan a las mujeres. La Católica Romana no ordena mujeres y no está discutiendo ese tema. Lo sagrado continúa siendo ocupado solamente por hombres en la Iglesia Romana. !!Eso es injusto con tantas mujeres vocacionadas!
Soy amiga de homosexuales, soy una mujer que asumió la teología de la Liberación, no me preocupo con la vida personal de nadie. Creo que los gays tienen o direito de lutar por seus direitos, são imágenes y semejanzas de Dios.
ALC: ¿Usted cree que las mujeres consiguen tantos cargos en la iglesia como los hombres?
Revda. Carmen Etel: La mayoría de los cargos aún está en manos de hombres. Pero en la ordenación femenina nosotras estamos conquistando muchos espacios. Ya tenemos obispas en algunas iglesias de los Estados Unidos y de Canadá.
También en otras iglesias hay mujeres obispos. Encontré en el Foro Social Mundial una amiga de Buenos Aires, que tiene un perfil excelente de mujer obispa, que asume su opción por los pequeños y marginalizados, que camina al lado del pueblo en su necessidad!
ALC: ¿Qué fue importante para usted en estos 20 años de ministerio?
Revda Carmen Etel: Todo fue importante para mí y continúa siendo. Vivir en Santa María, trabajar en esta catedral, en este contexto de la ciudad con tantos desafíos de pobreza, niños de la calle, indígenas, proyectos ecuménicos. !Eso es lo más importante para mí en este momento!

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