![Gary Haugen, presidente de IJM [Foto: IJM]](/picture/Haugen.jpg)
Dios está contra la impunidad, sostiene jurista
LIMA, Perú, Julio 25, 2002
La Buena Noticia del Evangelio es que Dios está contra la injusticia y el abuso Taxi Heathrow Airport y no tolera la impunidad, sostuvo el jurista estadounidense Gary Haugen, presidente de la Misión de Justicia Internacional.
En una conferencia que dictó aquí, promovida por la Sociedad Jurídica Cristiana y la Asociación Paz y Esperanza, el jueves 18, dijo que frecuentemente se habla en las iglesias evangélicas sobre lo que Dios ama, pero poco sobre lo que Dios aborrece.
Y si Dios aborrece la injusticia y el abuso, podemos preguntarnos ¿cómo lo manifiesta? La realidad es que nosotros, los cristianos, dijo, somos el plan de Dios. El profeta Isaías dice que debemos restituir al agraviado y defender a la viuda y al huérfano.
Cuando Jesús dijo a sus discípulos "ustedes son la luz del mundo", no les preguntó si querían ser esa luz ni se limitó a enunciar que tenían esa cualidad, sino les mandó actuar como eso. En el mundo actual, lleno de injusticias, precisó, la gente busca a los evangélicos para obtener justicia.
En Estados Unidos, indicó, hay gran interés por la defensa de los derechos humanos. Pero hay también muchas personas que sufren, no por necesidades materiales como comida o vivienda sino por abusos, de la policía o las autoridades, presos sin ninguna acusación comprobada.
Por eso, dijo, un grupo de abogados se unió para afrontar esa situación y buscó en el mundo gente también interesada en combatir el abuso y la injusticia, y así se formó la Misión Justicia Internacional.
En esa tarea, indicó, nos interesamos por la labor que desarrolla en Perú la Asociación Paz y Esperanza en defensa de los derechos humanos y contra los abusos del poder.
En las más prestigiosas universidades de Estados Unidos, cuando se hablaba de Derechos Humanos, inevitablemente se mencionaba el caso de Perú y el trabajo de Paz y Esperanza. Ahora, anotó, hay interés por si se consolidará la democracia recuperada.
El abuso del poder, precisó, es utilizarlo para despojar a otros, especialmente los más débiles, de aquello a que tienen derecho, como su vida, su libertad, su dignidad, el fruto de su amor y de su trabajo. En la sociedad vigente, hay muchos que buscan poder y más poder y Dios está observando si lo utilizan abusivamente, porque no se trata sólo de errores políticos sino que están pecando contra Dios.
Haugen, quien también trabajó como consultor de las Naciones Unidas, citó tres casos de abusos contra niñas de Birmania, la India y en Burkina Faso.
La primera fue llevada con la falsa promesa de trabajo y obligada a ejercer la prostitución. La segunda trabajó como esclava en una fábrica de cigarrillos, en pago por el dinero que un prestamista le dio para tratar a su madre enferma y la última se casó con un hombre buscado por la policía. Como no lograron aprehenderlo, las autoridades la encarcelaron a ella.
En todos esos casos, precisó, intervinieron abogados cristianos de la Mision Justicia Internacional, que, tras exhaustivas investigaciones, comprobaron los abusos e injusticias cometidos y ahora las niñas se están recuperando en instituciones especializadas.

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