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Viernes 31 de Agosto, 2007

Germán Zijlstra, nuevo presidente del Sínodo de Iglesias Reformadas de Argentina [Foto: CLAI]
Germán Zijlstra, nuevo presidente del Sínodo de Iglesias Reformadas de Argentina [Foto: CLAI]

Las crisis son oportunidades para dar testimonio del resucitado

Entrevista: Manuel Quintero, BUENOS AIRES, Argentina

Manuel Quintero: Frente a un modelo económico que es esencialmente excluyente, ¿qué papel pueden desempeñar las iglesias de herencia reformada en la búsqueda de un modelo alternativo viable?

Germán Ziljstra: Que el modelo de economía global es elemento de exclusión y marginación, no puede ya discutirse.  Por lo menos, en nuestro sufrido continente en el cual la brecha entre los más ricos y los más pobres ha crecido escandalosamente en los últimos años.  En todos nuestros países esta realidad es imposible de ocultar. 

Vivo en la contradicción de habitar uno de los países de la región (Argentina) más ricos, en cuanto a producción de alimentos se refiere, y veo a los habitantes de este lugar morir - literalmente - de hambre a nuestro alrededor. Como si habitáramos en un desierto estéril.

Dentro de esta economía de mercado globalizada viven y dan testimonio
nuestras comunidades de fe.  Compartiendo las mismas luchas, dolores y
desafíos de todos sus compatriotas. 

Creo que el papel de nuestras iglesias --muchas de las cuales son pequeñas-- debe ser de acompañamiento del sufrimiento que produce una injusticia distribución de los recursos. Acompañamiento que no queda en el solo lamento por la situación, sino que nos impulsa a crear espacios de vida en medio de tanta muerte...

Espacio de esperanza en medio de la desesperanza. Espacios que crean
conciencia sobre las situaciones que producen el dolor y el desangramiento de nuestro continente.  También, espacios de resistencia, en la seguridad de que es posible el cambio, el proceso de transformación de esta realidad que el Dios de la historia, el Señor de la Vida abundante para todos y todas, no quiere ni soporta más.

Estos espacios de vida, de acompañamiento, de esperanza y de resistencia, deben ser creados a partir de la Palabra, la oración y la acción. Palabra, oración y acción que han sido base en el trabajo de las comunidades cristianas, en medio de las crisis en todos los tiempos de su larga historia.  Las crisis son siempre juicio, pero también oportunidades y desafíos de servicio, de proclamación y testimonio del Resucitado.

Él no pudo ni puede ser retenido por el sufrimiento y la muerte.  El Señor
de la vida y de la historia está también hoy al lado de la gente que sufre y
lucha por la recreación de otro mundo posible, un mundo en el que quepamos todos, donde todas y todos tengan lugar para trabajar, servir y celebrar.


M.Q,: ¿Cuáles serán los énfasis y programas más importantes que desarrollará AIPRAL en los próximos años?

G.Z.: En ese sentido, ya tenemos un camino recorrido, a nivel regional, como AIPRAL. Hemos desarrollado y seguiremos haciéndolo varios encuentros, talleres y consultas sobre el tema fe y economía, como el llevado a cabo recientemente en Buenos Aires, Argentina, este mes de junio.

La motivación principal para estos encuentros partió del acuerdo aprobado por la 23ª Asamblea General de la Alianza Mundial Reformada que se realizó en Debrecen, Hungría, en 1997, de reflexionar sobre esta problemática centro de un proceso comprometido de reconocimiento, educación, confesión y acción --lo que se considera un processus confessionis, con respecto a la injusticia económica y la destrucción de la Tierra. 

El papel de AIPRAL y de otras organizaciones similares, debe tender a la búsqueda de conciencia y consensos.  Si cada comunidad o cada familia confesional da respuestas aisladas el testimonio será débil.  Por eso, estamos uniendo nuestra propuesta a la del CLAI, también en esta temática.  Conformamos juntos un comité de elaboración de materiales para las iglesias sobre el tema.

La junta directiva de AIPRAL se reunirá en el mes de setiembre en San José, Costa Rica, en vista al planeamiento de los próximos 4 años de trabajo, siguiendo los lineamiento de la Asamblea General, celebrada recientemente (Sao Paulo, Brasil).

Uno de los puntos fuertes será el tema que siempre vuelve, el de la misión
de las iglesias en el contexto y coyuntura actual.  Aquí el tema de la
identidad del protestantismo reformado deberá ser analizado, debatido y
evaluado con profundidad, en una perspectiva bíblica, teológica, ecuménica, que nos ayude a desarrollar con visión la misión en un contexto de grandes cambios.

El tema de la 24ª Asamblea General de la Alianza Reformada Mundial, a
celebrarse en Ghana (2004), es "que todos/as tengan plenitud de Vida".  Los dos próximos años vamos a trabajar y compartir lo que entendemos y hacemos en las prácticas eclesiales, para levantar señales de vida y esperanza en medio de tanta desesperanza y muerte.

Estos y otros temas los trabajaremos por  áreas o departamentos. Así tenemos los Departamentos de: Jóvenes; Mujeres; Biblia y Teología; Evangelización y Misión; Cooperación y Testimonio.

M.Q.:¿Cómo valoras este tiempo de crisis ?

G.Z.: Este es un tiempo en que debemos animarnos mutuamente, compartiendo la fe y la esperanza que nos moviliza, fortaleciéndonos en los dones y capacidades que el Espíritu sigue derramando sobre sus iglesias y sobre todo su pueblo.

Estos son tiempos de solidaridad y construcción de nuevos paradigmas.  No podemos ni debemos caer en aislamientos estériles e individualismos
escandalosos.  El Señor nos invita a trabajar juntos y juntas por una
América Latina y Caribeña, donde crezcan las semillas de la unidad, la
justicia, la paz, la libertad, el trabajo, el pan, y donde haya más vida y
oportunidades para todas y todos.

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Germán Ziljstra, presidente de la Iglesia Reformada Argentina y  nuevo secretario general de la Alianza de Iglesias Presbiterianas y Reformadas de América Latina (AIPRAL).