
El Sur es el Norte
Oneide Bobsin, SAN LEOPOLDO, Brasil, Mayo 25, 2005
Si consideráramos como Occidente a Europa, a América del Norte y la antigua Unión Soviética, Taxi Heathrow Airport como propone Peter Brierley, el cristianismo occidental está en franco decrecimiento. Los datos levantados por él muestran que esos continentes tenían el 51 por ciento de los cristianos del mundo, en 1980. Trece años después, se redujeron a 42 por ciento. Y el decrecimiento continúa.
Según Brierley, el cristianismo está en franca expansión en el Sur, mundo de los pobres. En el continente africano, su crecimiento entre 1980 y 1993 fue de 72 por ciento. Y el estimado de crecimiento entre 1993 y 2006 es de 71 por ciento.
Más significativo aún es el crecimiento de los que adoptan a Jesucristo como Señor en Asia oriental. Entre 1980 y 1993, los cristianos crecieron 500 por ciento, pasando de 20 millones a 120 millones. Y continuará creciendo hasta el 2006 a un ritmo menos intenso: 42 por ciento. En la ex-URSS, también se está registrando un crecimiento significativo.
Como podemos observar, el cristianismo está creciendo en el Sur y reduciéndose en el Norte, donde se sitúa el centro de las decisiones eclesiales, políticas, financieras, económicas y militares de un pequeño grupo de países de Occidente.
Igualmente, el centro de articulación de las grandes tradiciones cristianas permanece en Europa: el Consejo Mundial de Iglesias, la Federación Luterana Mundial, El Vaticano, entre otros.
Las grandes tendencias de crecimiento y estancamiento del cristianismo muestran una inversión del sentido en los proyectos misioneros. De acuerdo a la edición de 1993 del Operation World, un sexto de los misioneros cristianos esparcidos por el globo terrestre viene de Occidente. Es el Sur pobre que está evangelizando al mundo.
En esa perspectiva, hay nuevas fronteras en la geografía de la fe cristiana en nuestro planeta. Algunos datos de la declaración de los participantes de la Conferencia del Consejo Mundial de Iglesias, ocurrida recientemente en Atenas, corroboran los datos antes mencionados, y reconocen que el cristianismo vive un momento particular.
Según datos de la Enciclopedia Británica, de 2004, de los 2 mil millones de cristianos, mil millones 246 mil viven en Oceanía, Ásia y América Latina, al tiempo que 821 millones en Europa y en América del Norte. Otra vez los datos nos indican que el Sur es el Norte.
Como el camino de la misión y de la evangelización va de abajo para arriba, podemos hacer algunas ponderaciones de carácter bastante subjetivo, aunque los datos no mientan. La primera de ellas se refiere a la elección de un papa europeo más. ¿No le está faltando a la Curia Romana una mejor sintonía con la situación del catolicismo, que da señales de senilidad en Europa y de vitalidad en el hemisferio Sur?.
La misma pregunta puede ser hecha a otras organizaciones internacionales, como el Consejo Mundial de Iglesias. Tambén ellas se sitúan en un espacio geográfico donde el cristianismo institucional está en visible decrecimiento y sin capacidad de articulación de sentido para una población que pasa a ser objetivo de misiones cristianas del hemisferio Sur y de prácticas religiosas orientales, de inspiración hinduista/budista.
Hay templos pentecostales y neopentecostales instalándose en el mundo europeo. Además, deberíamos hablar de la expansión musulmana en el Viejo Mundo. Si las iglesias del viejo continente venden o no templos a otras religiones es asunto para otro momento.
Nuestras ponderaciones podrían ir más lejos. Como el espacio no permite esto, pregunto por las implicancias del fenómeno en el análisis para los centros de reflexión teológicas occidentales y occidentalizadas, como son los del hemisferio Sur: los teólogos y las teólogas del mundo rico son capaces de mirar el nuevo norte, que es el Sur? No pienso en personas sino en el paradima de la teología.
Dios escogió lo que es locura en el mundo para confundir a los sabios: y, lo que es debilidad en el mundo, lo escogió para confundir lo que es fuerte. (1 Corintios 1.26-31). También en el apóstol Pablo el sur es el norte.
-----------
Oneide Bobsin. Pastor de la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana en Brasil y profesor de Ciencias de las Religiones de la Escuela Superior de Teología de São Leopoldo/RS/Brasil.

Portada
Inicio
Responda a este artículo