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Jueves 3 de Noviembre, 2005

Más de 600 delegados de 105 países estuvieron en la Conferencia sobre Misión. [Foto: Peter Williams]
Más de 600 delegados de 105 países estuvieron en la Conferencia sobre Misión. [Foto: Peter Williams]

Conferencia misionera concluye sin mensaje final

Manuel Quintero, ATENAS, Grecia, Mayo 15, 2005

 La posposición de la adopción del mensaje final dejó en suspenso la pregunta de en Taxi Heathrow Airport qué y en qué no están de acuerdo los representantes de decenas de iglesias y organismos cristianos de más de cien países que asistieron aquí, del 9 al 15 de mayo, a la décimo tercera Conferencia Mundial sobre Misión y Evangelización.

Por vez primera en la historia de las conferencias, la reunión no aprobó en su última sesión plenaria de esta tarde un documento titulado "Carta de Atenas", de poco más de 1.500 palabras en su versión en español, elaborado por una comisión durante el evento.

Un primer borrador del documento había sido sometido a la consideración de los participantes, que aportaron más de cien comentarios individuales o colectivos, muchos de los cuales fueron incorporados en el segundo y definitivo borrador.

La "Carta de Atenas", redactada en lo que un crítico calificó como "típico lirismo ecuménico", procuraba resaltar los principales puntos de consenso alcanzados durante la conferencia, sin detenerse demasiado en precisiones teológicas.

Pero ya desde el inicio de su discusión se hizo evidente que el tiempo disponible era insuficiente para un debate cuidadoso del texto.

El significado y el simbolismo de la cruz de madera de olivo obsequiada a la conferencia por las iglesias de Jerusalén fue, ya en el mismísimo primer párrafo, un tema contencioso.

Para los cristianos palestinos presentes, más que un signo de reconciliación, la cruz representaba el quebrantamiento de su pueblo. Pero una representante ortodoxa replicó que la cruz, como enseñan dos mil años de tradición, solo puede ser símbolo de la pasión.

Al reclamo de una delegada palestina de mencionar explícitamente en el texto que la cruz había sido realizada con fragmentos de olivos desarraigados por el ejército israelí, un delegado respondió su oposición tajante a incluir cualquier mención de carácter político en la carta.

En respuesta a una petición de la moderadora de la Conferencia, la pastora bautista inglesa Ruth Bottoms, los participantes habían indicado su interés en discutir sobre todo dos párrafos de la carta.

En el primero se afirma que la historia de la misión se encuentra en un nuevo momento en el que, si bien sus centros de poder permanecen sobre todo en el hemisferio Norte, es en el Sur donde las iglesias crecen más rápidamente, como resultado de la fidelidad de la misión y del testimonio cristianos.

En el segundo se habla de la tendencia de las iglesias a reforzar barreras de exclusión y marginación por motivos raza, de sexo, orientación sexual, discapacidad, o tolerando la continuación de estructuras opresivas dentro de las propias iglesias.

En una nota a los periodistas acreditados en la Conferencia, el encargado de prensa del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), Juan Michel, manifestó que "los comentarios y sugerencias de los delegados serán remitidos a la Comisión Mundial sobre Misión y Evangelización y serán considerados en la redacción definitiva".

"l mensaje final se hará público a más tardar el viernes 20 de mayo", añadió.

Pero como "consenso" significa consentimiento, acuerdo y armonía; compartir la misma idea u opinión --aunque no necesariamente haya acuerdo en cada detalle--, la incompleta discusión del texto hace difícil anticipar hasta qué punto el documento final expresará realmente el acuerdo de los participantes.

Pero quizás no podía ser de otro modo.  En un mundo marcado por la ausencia de grandes discursos y verdades universalmente aceptadas, incluso a los cristianos les resulta difícil ponerse de acuerdo acerca de algunas afirmaciones básicas.

De ello se hizo eco, con ejemplar precisión, la "Carta de Atenas", cuando afirmó que "la misión de Dios está distorsionada por las divisiones y la falta de entendimiento que persiste entre las iglesias..." De donde se derivó una conclusión fundamental: "El tema de la conferencia... ha sido una exhortación a una aceptación humilde de nuestra propia necesidad de sanación y reconciliación.". (2005/ecu/ecum/mq).