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Lunes 12 de Noviembre, 2007

Héctor Méndez, pastor de la Iglesia Presbiteriana-Reformada, dio bienvenida a asistentres. [Foto: Aymara Cepeda]
Héctor Méndez, pastor de la Iglesia Presbiteriana-Reformada, dio bienvenida a asistentres. [Foto: Aymara Cepeda]

Evangélicos y católicos unidos por Pentecostés

José Aurelio Paz, LA HABANA, Cuba, Mayo 13, 2005

 Una Velada de Oración Ecuménica con motivo de Pentecostés tuvo lugar en la Iglesia Católico-Romana Taxi Heathrow Airport del Santo Ángel, en la zona de la Habana Vieja, a principios de esta semana como continuidad de las celebraciones por el octavario de Unidad de los Cristianos que se realizó el pasado enero en esta capital.

Una numerosa participación de católicos y evangélicos dio cuerpo a este propósito de acercamiento como parte de una nueva etapa de relacionamiento que mantiene el Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) con la Iglesia Católico-Romana y otras denominaciones, a fin de que se abra, definitivamente, un camino y un espíritu de unidad entre ambas instituciones eclesiales.

Asunto inédito éste si se tiene en cuenta que, históricamente, ha existido una ausencia de relaciones entre ambas.

Entre otras personalidades se encontraban monseñor Alfredo Petit, obispo auxiliar de La Habana, el reverendo Humberto Fuentes, secretario ejecutivo del CIC y el reverendo Héctor Méndez, moderador de la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba, quien tuvo a su cargo la reflexión.

En su mensaje, Méndez puntualizó que para la Iglesia de hoy la celebración del Pentecostés significa el reto de una misión conjunta y evangelizadora, en aras del llamado de Dios a la unidad de todos los cristianos. Unidad que, precisó, tiene que ser íntegra para que la comunidad toda ande en armonía, no en competencia ni ánimos proselitistas, sino con amor y respeto a las tradiciones, las diferencias y los ritos de cada iglesia en particular.

"La visión de futuro ha de ser -como expresa el lema- de Toda Cuba para Cristo", acotó.

Con una asistencia de unos 300 feligreses, hubo momentos significativos como la participación del coro de la iglesia local y el coro metodista Shalom, y un clímax de la festividad fue la subida al altar de una paloma como símbolo inequívoco de la presencia del Espíritu Santo en un tiempo de Pentecostés por la paz, el amor y la unidad de todos los cristianos del mundo.

Según resaltó el párroco local, padre Ariel Suárez, resulta significativa esta celebración en una iglesia de tanta tradición histórica como la del Ángel, en la cual fue bautizado el apóstol cubano José Martí, días después de su nacimiento en 1853; y ha quedado como legado cultural y literario al convertirse también, por obra y gracia de la pluma del escritor cubano Cirilo villaverde, en escenario de los amores de los protagonistas de "Cecilia Valdés" (1839) , la novela más importante del Siglo XIX cubano.(265/2005/ecu/ecum/jap).