Líderes latinoamericanos destacan labor de Juan Pablo II
BUENOS AIRES, Argentina, Abril 5, 2005
El deceso del papa Juan Pablo II conmovió tanto como a los creyentes católicos del Taxi Heathrow Airport hemisferio como a los fieles de las iglesias evangélicas y sus dirigentes expresaron ese sentimiento en mensajes de condolencia dirigidos a los líderes católicos.
En San José de Costa Rica, el reverendo Harold Segura Carmona, director de Impacto Cristiano de la organización humanitaria Visión Mundial- Región América Latina, envió un mensaje de condolencia a monseñor Joao Oneres Marchiori, responsable de la Sección de Diálogo Ecuménico e Interreligioso del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
En el mismo dice "Usted sabe que no soy un cristiano católico, sino un pastor evangélico bautista" que sirve en la oficina regional de Visión Mundial Internacional. Nuestra organización está integrada por cristianos de diferentes iglesias y tradiciones, quienes trabajamos en espíritu de unidad en procura de un mundo más solidario donde la plenitud de vida predicada por Jesús sea una realidad para todos.
"Desde este compromiso ecuménico con los empobrecidos de América Latina y El Caribe he seguido y respetado el ministerio del papa Juan Pablo II. Por eso lamento en lo más profundo su muerte hoy (el sábado 2) en la noche.
Él, con firmeza de creyente denunció las injusticias del mundo y con esa misma firmeza nos invitó a seguir a Cristo y a comprender el misterio de su amor que es el que redime a la humanidad. Su voz de apóstol y de profeta puso la fe en el centro de los acontecimientos mundiales demostrando que era posible "ser cristiano y actual".
En Brasil, la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana de Brasil (IECLB, en un mensaje suscrito por su primer vicepresidente, Homero Severo Pinto, expresa: Ha muerto "un gran líder espiritual y moral que trabajó incansablemente por la paz y la justicia social" y en pro de la unidad de la iglesia y la fe.
Renovó el compromiso ecuménico del Concilio Vaticano II y además reunió a los líderes religiosos de todo el mundo, en Asís, para orar por la paz.
Pedimos al Espíritu Santo que ampare a la Iglesia Católica en este doloroso proceso de luto y en la definición de su rumbo futuro, agrega.
En Argentina, Federico H. Schäfer, pastor presidente de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP), en un mensaje al arzobispo de Buenos Aires y cardenal Jorge Bergoglio, dice que la partida de Juan Pablo II "más que de luto, nos llena de alegría y agradecimiento hacia Dios por los muchos dones que hemos podido compartir a través de su servidor Karol Woityla".
"En cuanto a los dolores por el vacío que sentimos en la despedida de quien nos fue caro, tenemos asimismo la esperanza que el Señor Jesucristo no nos hará sufrir más de lo que podemos aguantar y proveerá a un sucesor, pastor pastorum, que continúe guiando a su Iglesia por el camino que él nos ha señalado, el camino que es El mismo", agrega Schafer.
En El Salvador, el obispo Martín Barahona, primado de la Iglesia Anglicana de la Región Central de América (IARCA) y presidente del Consejo Nacional de Iglesias salvadoreñas, dijo: "El Papa peregrino no ha muerto, continúa su camino a la resurrección y a la vida eterna".
El Consejo Nacional de Iglesias (CNI), integrado por las Iglesias Luterana, Calvinista Reformada, Bautista y Episcopal Anglicana, lamenta profundamente la muerte del "Papa peregrino" pero hace énfasis en que no se debe olvidar la esperanza de los cristianos que es la resurrección.
Agregó que están orando para que el Espíritu Santo se derrame en los 117 príncipes de la Iglesia Católica Romana que deberán decidir el próximo sucesor de Juan Pablo II.
En Cuba, el gobierno de Fidel Castro autorizó que el canal de televisión del estado transmitiese el viernes un mensaje del cardenal cubano Jaime Ortega Alamino, quien figura según expertos vaticanistas entre los cardenales "papables".
El cardenal exhortó a todos los católicos y cristianos cubanos a orar por Juan Pablo II, al tiempo que recordó su visita en 1998 a Cuba.
El cardenal Ortega, visiblemente conmovido, expresó que "es un gran hombre el que muere, un hombre que ha llevado el peso moral de este mundo durante 26 años. Es el que ha tenido al mismo tiempo la responsabilidad de convertirse en el referente moral de la humanidad en los últimos años llenos de guerras y de dificultades".
Recordó que Juan Pablo II, decidió recorrer el mundo entero, tratando de llevar "el mensaje de amor, de paz, de verdad y de libertad, de salvación a toda la humanidad". Así, dijo, "vino a Cuba, así estuvo entre nosotros. Su visita es inolvidable".(167/2005
