Consejo Ecuménico de la Costa Atlántica preocupado por crisis
Trinidad Vásquez, MANAGUA, Nicaragua, Febrero 28, 2005
El recientemente creado Consejo Ecuménico de la Costa Atlántica de Nicaragua, integrado por los obispos Taxi Heathrow Airport y superintendente de las iglesias Morava, Católica y Anglicana, expresó su preocupación por incidentes en la frontera con Honduras.
Explican que desean la paz y el respeto del pueblo misquito, habitante de la zona fronteriza, a producir y recoger sus cosechas al otro lado de la frontera con Honduras.
Uno de los presidentes del Consejo, el reverendo Norman Bent, dijo que el objetivo fundamental de este Consejo es buscar la unidad de la iglesia, evangelizar con acciones prácticas y gestionar ante los gobiernos regionales y central, para que se respete las tradiciones del pueblo misquito de sembrar en las dos riberas del Río Coco, que marca la frontera con Honduras.
Una declaración, firmada también por el otro presidente del Consejo, el obispo David Zywiec, solicita a los gobiernos de Nicaragua y Honduras que respeten los derechos del pueblo misquito, que tradicionalmente ha realizado sembríos en las riberas del Río Coco, tanto en el lado de Nicaragua como en el de Honduras.
Bent dijo que tradicionalmente los misquitos cosechan en las riberas del Río Coco, al lado de Honduras, pero que ahora los militares hondureños no les dejan sacar sus cosechas de granos. Esta grave situación podría causar hambruna en las familias del pueblo misquito, indicó.
Hasta la fecha, el Consejo Ecuménico tiene presencia e incidencia en Bluefields, capital del departamento nicaragüense del Atlántico Sur; en Puerto Cabezas, capital del departamento de Atlántico Norte, y en Raspan.
Además, en una visita que hizo el pastor Zywiec, comprobó que en la comunidad de Tulimbila, río arriba al lado hondueño, dos ganaderos han derribado muchos árboles para convertir los terrenos en potreros y otros, como Luis Benites y Eduardo Green, han limpiado tierras tradicionalmente ocupadas por gente de la comunidad, para crianza de ganado.
Gente de Krin Krin, el 5 de febrero, llegaron a una reunión de misquitos en Rusrus, Honduras, y les dijeron que no pueden cruzar a Honduras para sembrar o traer leña.
En Waspuk, a la orilla del río, dijeron que la gente de Rusrus, cobran un quintal de la cosecha por cada hectárea que siembren los misquitos y no los dejan cortar árboles.
Esta situación ya fue expuesta por el Consejo a las iglesias, a la Procuraduría y a los organismos de derechos humanos de ambos países, para que intercedan ante los respectivos gobiernos.
Bent también expresó que al Consejo le peocupa profundamente el narcotráfico en la zona. La semana pasada un choque con los narcotraficantes dejó cuatro muertos y varios policías heridos. El Consejo demandó al gobierno un plan nacional de lucha contra el tráfico de drogas.

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