Volver al inicio

Lunes 12 de Noviembre, 2007

Preocupa sequía a evangélicos cubanos

José Aurelio Paz, LA HABANA, Cuba, Febrero 21, 2005

 Mientras han ocurrido inundaciones en algunas partes del continente, en Cuba no llueve y eso Taxi Heathrow Airport preocupa a los creyentes que lo incluyen, como tema primordial, en sus motivos de oraciones.

Cifras oficiales estiman pérdidas aproximadas por unos mil millones de dólares, a causa de la falta de lluvia, en los dos últimos años.

Unas 127 mil cabezas de ganado han muerto por esta razón y se afirma que unas 700 mil personas tienen que ser reabastecidas del vital líquido mediante camiones-pipa, por ríos secos y embalses vacíos.

Según “pintaron” las cabañuelas para el 2005 —especie de predicciones que hacen los campesinos basándose en la expresión climática de los primeros días de cada enero—, éste será un año de poca lluvia.

De ahí que el gobierno cubano trabaje en toda una estrategia que permita sortear al país la presente crisis. Y, para ello, Cuba reanudará experimentos que provoquen lluvia artificial, a partir de la “siembra” de nubes por el sistema de bombardeo de yoduro de plata, elemento no contaminante, a los cirros.

Claro que, según los especialistas, esto no podrá ocurrir hasta los días de mayo, ya que su resultado puede hacerse efectivo solo en el período comprendido entre ese mes y octubre.

Por estos días, muchos recuerdan al popular personaje de la radio que, en la década de los ’50, se convirtió en una especie de milagrero el cual decía curar desde el cáncer hasta los males de amores, si alguien colocaba un vaso de agua sobre su equipo de radio, el cual él “magnetizaba” a distancia. Se afirma con gracia que hasta un calvo recuperó el cabello y que se auto-propuso para ir a curar a Evita Perón.  

Clavelito, que ese era su nombre artístico, se hizo famoso por los versos improvisados que le identificaban: “Pon tu pensamiento en mí/ y verás que en este momento/ mi fuerza de pensamiento/ ejerce el bien sobre ti.”

Otro personaje que también ha aflorado en la memoria popular es el de Antoñica Izquierdo. Una mujer que perpetuara el fallecido cineasta cubano  Manuel Octavio Gómez en su filme “Los días del agua”, la cual fundó un movimiento conocido como la secta de los acuáticos, en la provincia más occidental de Cuba, Pinar del Río, en la década del ’30.

Se dice que sacaba  los demonios del cuerpo santiguando a las personas con el agua, mientras decía la frase que le hizo famosa: “¡Perro maldito, al infierno!”

En estos momentos el Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), ha activado su comisión contra desastres naturales, a fin de buscar alternativas de financiamiento en las distintas agencias del mundo, que permitan materializar una estrategia de apoyo a esta  contingencia climatológica.

“Desde que comenzó a verificarse el fenómeno en la provincia oriental de Las Tunas —afirma la doctora Elina Ceballo, quien se encuentra al frente del programa Vida Plena y Salud Comunitaria—, el CIC se planteó un proyecto de ayuda en coordinación con el Instituto de Meteorología de Cuba.

“La Iglesia, como parte del problema, tiene que contribuir al bienestar del pueblo y a la solución de sus necesidades y, en ese sentido, estamos en diálogo con algunas agencias que nos permitan recaudar fondos para contribuir, mediante métodos totalmente ecológicos, a paliar la sequía”, acotó.