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Jueves 16 de Diciembre, 2004

Aram I, moderador del Comité Central del CMI [Foto: WCC]
Aram I, moderador del Comité Central del CMI [Foto: WCC]

Discuten sobre nueva configuración del movimiento ecuménico

GINEBRA, Suiza, Diciembre 9, 2004

Más de 100 participantes de las iglesias miembros del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), de Taxi Heathrow Airport la Iglesia Católica y de las iglesias pentecostales, así como de diversas organizaciones cristianas se reunieron, cerca de esta ciudad, del 30 de noviembre al 3 del corriente mes, para cotejar sus puntos de vista sobre el ecumenismo y buscar maneras más efectivas para la colaboración entre las iglesias en el actual contexto mundial.

"La gente está cansada del ecumenismo institucional. Se espera del movimiento ecuménico que se libere de la estrechez de las instituciones y se reafirme como un movimiento orientado al futuro," dijo Su Santidad Aram I, moderador del CMI, en su intervención central,  recalcando que "una visión ecuménica para el siglo XXI debe estar centrada en el Evangelio y orientada  a la misión."

"La mesa es bastante grande para todos nosotros", declaró el secretario general del CMI, reverendo Samuel Kobia, al afirmar el papel del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) de "facilitar la participación más continuada y más profunda de todos los implicados en el movimiento ecuménico, incluidos los que no son miembros del CMI."

La declaración final de la consulta resaltó la urgencia de buscar nuevas formas de ecumenismo. También subrayó el papel del CMI de brindar un foro para el "intercambio y la actuación común contra la injusticia",  así como de "promover la transparencia en la calidad de las relaciones entre iglesias y demás participantes" y de "ofrecer un espacio para que el movimiento ecuménico formule una visión ecuménica común para el siglo XXI ".

"El CMI está dispuesto a cambiar ", subrayó Kobia, "pero este proceso no concierne primariamente al CMI. Se trata de una nueva configuración del conjunto del movimiento ecuménico. Me complace constatar la voluntad de cambio de todos los participantes en esta consulta."

Los participantes confirmaron la importancia de la formación ecuménica y de promover la colaboración entre el CMI, las comuniones cristianas mundiales y otros miembros de la familia cristiana. También  señalaron la necesidad de aclarar las relaciones entre el CMI, las organizaciones ecuménicas regionales y los consejos nacionales de iglesias.

Esto último con el objetivo de alcanzar una mayor coherencia ecuménica y estudiar medios alternativos de financiación con miras a una mayor estabilidad económica. Los organismos relacionados con las iglesias presentes en la consulta se pronunciaron por una cooperación más estrecha para aclarar su papel dentro del movimiento ecuménico.

Los participantes convinieron en establecer un grupo de seguimiento para el proceso de reconfiguración y en realizar el 2005 un estudio esquemático de los actuales programas de los organismos ecuménicos y denominacionales. El grupo, de 15 personas, comprenderá representantes de las iglesias miembros del CMI, de la Iglesia Católica, de las iglesias pentecostales, las organizaciones juveniles, de otros organismos y de la parte no institucional del movimiento ecuménico (por ejemplo comunidades de Iona o Taizé).

El obispo Mvume Dandala, secretario general de la Conferencia de Iglesias de Toda África (AACC), alabó el "sentimiento de urgencia y determinación del proceso de reconfiguración" del ecumenismo. Dijo sentirse "muy inspirado por el llamamiento constante a superar el marco institucional, impulsados por visiones claras de lo que puede ser el mundo ".

Tras señalar que "el reto no se dirige a una sola institución ", recalcó el "papel central del CMI como catalizador que hace vibrar de nuevo el movimiento ecuménico."


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