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Sábado 25 de Diciembre, 2004

Mensaje de las iglesias cristianas por el Día Mundial del SIDA

BUENOS AIRES, Argentina, Noviembre 30, 2004

Con motivo del Día Mundial de Lucha contra el SIDA, decenas de iglesias y organizaciones Taxi Heathrow Airport cristianas de América Latina suscribieron un mensaje en el que llaman la atención sobre el papel de las mujeres en esa actividad.

Los firmantes son iglesias, organizaciones y comunidades cristianas comprometidas en la educación para la prevención, la promoción social y la defensa de los derechos humanos de las personas afectadas por el VIH-SIDA.

Entre otras iglesias y organizaciones figuran el Ejército de Salvación, la  Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE), el Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), las iglesias luteranas de Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, Costa Rica  y El Salvador.

El mensaje Subraya que desde el primer momento de la epidemia, las mujeres, las muchachas y las niñas, no miraron de lejos esta realidad sino que estuvieron de diversas maneras involucradas y siguiendo de muy cerca los avances de la enfermedad.

Las mujeres y las muchachas, dice el mensaje, han estado al lado de la cama de muchos pacientes en un valiente testimonio de solidaridad y de desafío a temores, prejuicios culturales, sociales y religiosos.

Las mujeres que viven con el VIH-SIDA experimentan las consecuencias de políticas inadecuadas y la inacción de muchas iglesias y líderes religiosos, que no supieron prevenir ni el virus ni el estigma y la discriminación que vivieron y viven todas ellas, agrega.

"Las comunidades cristianas que adhieren a este mensaje denunciamos la falta de equidad de género y las responsabilidades estereotipadas impuestas a las mujeres y a las muchachas. No es suficiente reconocer que el rostro del SIDA es cada vez más joven, más pobre y más mujer, sino que debemos juntos implementar  acciones que transformen esta situación", agrega la declaración.

Muchas mujeres son vulnerables al VIH a causa de los comportamientos de alto riesgo de otros. Queremos apoyar y reforzar acciones pastorales y de educación que contribuyan a reducir tal vulnerabilidad. Debemos erradicar en la sociedad y en las mismas comunidades cristianas, las prácticas culturales y sexuales que son frutos de una desigualdad de género y raíz de esta vulnerabilidad, señala el texto.

Denunciamos, dice, que la dependencia económica, el comportamiento cultural y social de muchos varones y las limitaciones legales y religiosas en que viven muchas mujeres y muchachas las obliga a relaciones y prácticas tanto sexuales como humanas inseguras y de riesgo.

Queremos desafiar y rechazar las normas de género que alientan a los varones a asumir conductas de riesgo, con el solo objetivo de poner de manifiesto una equivocada comprensión de la masculinidad. Queremos capacitar a las mujeres en la toma de conciencia de esas situaciones y también concientizar a los hombres, muchachos y comunidades cristianas en su conjunto.

Nuestras organizaciones  religiosas deben ejercer una influencia particular, dado que los líderes espirituales poseen autoridad institucional. Esta responsabilidad brinda la oportunidad de divulgar información correcta y científicamente fundamentada acerca del VIH y el SIDA, para erradicar la discriminación contra las personas que viven con VIH o con el SIDA, indica la declaración.

La violencia contra las mujeres puede acelerar la diseminación del VIH. No debe tolerarse ningún tipo de violencia.  Como cristianos y  cristianas comprometidos con el Evangelio de Jesucristo, repudiamos todo  tipo de violencia hacia las mujeres y las muchachas, dice el mensaje.


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