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Lunes 12 de Noviembre, 2007

Nueva estructura fortalece labor del CIC

José Aurelio Paz, LA HABANA, Cuba, Noviembre 25, 2004

La nueva estructura que asumió el Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), a partir de Taxi Heathrow Airport su última Asamblea General, celebrada a principios de año, ha conducido al fortalecimiento paulatino de las bases en la labor ecuménica.

Esto fue comprobado en un taller de evaluación realizado esta semana en el templo de la Iglesia Presbiteriana Reformada de esta ciudad, al que asistieron unos 30  líderes religiosos, representativos de todo el país.

Los coordinadores locales, evaluaron, junto a los especialistas del Área de Formación del CIC, la implementación de ejes programáticos para la integración de las iglesias, miembros o no del CIC, en una labor evangelizadora y social más efectiva.

Entre los temas abordados figuran la política, la cultura, la liturgia, el estatus del diálogo Iglesia-Estado, las nuevas corrientes religiosas que arriban al país y el poco coherente crecimiento de las casas-culto como respuesta a las necesidades espirituales de la población.

"Esta nueva modalidad de trabajo ecuménico tiene la peculiaridad de permitir no quedarnos en los encantamientos de la superestructura, sino parte del estudio de las necesidades locales y asumir un programa racional que responda a las mismas", puntualizó la pastora Rhode González Zorrilla, presidenta del CIC.

"El proceso de talleres sobre Misión y Evangelización, preparándonos para la Conferencia Mundial que sobre el tema organiza el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) en el 2005, ha permitido constatar el ímpetu de los evangélicos cubanos por trabajar unidos", afirmó.

La líder pentecostal señaló que el diagnóstico que ha salido de esos dos días de trabajo, incidirá para una labor mancomunada más efectiva. Los  coordinadores locales expusieron numerosos proyectos de temáticas agrícolas, ambientales y de asistencia social, que llevan a cabo diversas congregaciones.

Para el próximo año, los participantes se pronunciaron por un aprovechamiento óptimo de cada recurso disponible, buscar que el accionar ecuménico se refleje mejor en los medios de prensa nacionales, y por intensificar el diálogo con las autoridades, en búsqueda de comprensión mutua.

Otro acuerdo destacable fue tratar de establecer estrategias comunes que defiendan la base histórica de doctrinas de raíces verdaderamente nacionales, ante el peligro de la entrada al país de tendencias y movimientos doctrinales de dudosas bases bíblicas.

Estos, opinaron, atentan contra el espíritu de aunar voluntades en un testimonio común, tienden a dividir y constituyen un freno al propósito que presidió la Celebración Evangélica Cubana de 1999: "Jesucristo por todos y para todos."(848/2004).