Volver al inicio

Sábado 25 de Diciembre, 2004

Diálogo católico-luterano propone declaración sobre ministerios

SAN LEOPOLDO, Brasil, Noviembre 17, 2004

Católicos e evangélicos de confesión uterana estuvieron de acuerdo en que sería conveniente emitir, a Taxi Heathrow Airport nivel mundial, una declaración conjunta de las dos iglesias sobre los ministerios.

Al concluir un Seminario Bilateral Católico Romano - Evangélico Luterano, reunido el 8 y 9 de noviembre, en Sao Leopoldo, los representantes de las dos iglesias declararon que el ministerio eclesiástico, ordenado, es una  institución divina, que no está por encima de la palabra de Dios, sino a su  servicio.

En el encuentro participaron sacerdotes, pastores, obispos y teólogos de las dos denominaciones, que enfocaron sus debates en el estudio del tema "Tradición y sucesión apostólica".

"Tenemos numerosos puntos en común", declararon católicos y luteranos. Las dos iglesias se consideran inscritas en la misma corriente de tradición,  en cuanto a la interpretación y transmisión continua del contenido del Evangelio.

"Nuestra unidad es, por tanto, anterior a nuestra separación", anotan. "Tenemos la comprensión común de que la sucesión apostólica se deriva de la universalidad del Evangelio y se expresa en la comunidad de fe", señala la  declaración.

Consideramos que es fundamental continuar este proceso de diálogo, tratando de no dar primordial importancia a nuestras diferencias, como si esa fuera la principal regla de convivencia, agrega.

En el campo de las diferencias entre católicos y luteranos, "no nos corresponde tratar de hacer retroceder la rueda de la historia, sino mirar hacia el futuro y vislumbrar las oportunidades que nos ofrece", afirma.

Católicos y luteranos brasileños reafirman que el ecumenismo no pretende nivelar o negar identidades, sino posibilitar la comunión entre diferentes en armonía, complementación y servicio mutuo, en un panorama de unidad en la diversidad reconciliada, inclusive en la forma que se ejerce el ministerio.

Finalmente, católicos y luteranos afirman que es urgente que "dejemos de vivir en nuestras iglesias como si las otras no existieran. Que podamos vernos, no como competidores, sino como hermanos y hermanas de una misma familia, aprendiendo a convivir con las diferencias. Y en este sentido, que aceptemos el reto de orar cada domingo los unos por los otros". (821/2004).


Ultimos titulares