![Pastor Mozart Noronha [Foto: Ingelore S. Koch]](/picture/Noronha.jpg)
Iglesia en Río de Janeiro
Entrevista: Micael Vier B., SAN LEOPOLDO, Brasil, Octubre 31, 2004
Río de Janeiro puede ser calificada como la capital evangélica de Brasil, pero también es Taxi Heathrow Airport una de las ciudades más violentas del mundo. . Pero la “cidade maravilhosa” de la canción, del carnaval más concurrido, de las fabulosas playas, registra un alto índice de homicidios diarios y hay áreas de la ciudad dominadas por el narcotráfico, la prostitución, el juego.
Esta paradójica situación fue comentada para ALC por el clérigo Mozart Joao de Noronha Melo, pastor luterano de la Parroquia el Buen Samaritano, de Río de Janeiro. De 60 años de edad, con una larga barba blanca que le da aire de profeta, Noroña Melo es graduado en filosofía y derecho y tiene una maestría en teología de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro.
Noronha de Melo participó, del 13 al 17 del presente mes, en Sao Leopoldo, en el XXIV Concilio General de la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana en el Brasil (IECLB). Aquí sus declaraciones:
ALC: ¿Cómo aprecia la situación en Río de Janeiro respecto a seguridad?
Noronha de Melo: Desdichadamente, Río se ha convertido en una de las ciudades más violentas del mundo. Es una de las ciudades más hermosas, una postal, pero desgraciadamente es un ciudad que no tiene gobierno.
El gobierno del estado, al que corresponde garantizar la seguridad de la población, se abstiene de hacerlo en muchas ocasiones, no está preparado y la policía tampoco tiene preparación.
La autoridad municipal acusa al gobierno estatal de esa incompetencia. El gobierno federal dice que el asunto no le compete. El hecho es que la población de Río vive en pánico permanente. La gente no acude a los restaurantes y eso afecta a la vida económica de la ciudad.
De noche, los taxis circulan vacíos. Río es la ciudad donde vivo, y la amo, pero en verdad está sin gobierno.
ALC: ¿El cambio del ex gobernador del estado, Anthony Garotinho, a la Secretaria de Seguridad, prometiendo soluciones, produjo mejoras?
Noronha de Melo: Garotinho se proclama evangélico – no puedo decir si lo es o no, eso es una cuestión entre él y Dios -, pero el hecho es que ha demostrado una total incompetencia para resolver el problema de la seguridad. Todos los periódicos lo sostienen.
Es extremadamente arrogante y prepotente, y quiere resolver el problema de una forma inadecuada. El gobierno de Rosinha Matheus es frágil, demagógico, y no va a resolver el problema de la seguridad en Río.
Demagógico, porque todo lo que Garotinho hace, está en función de su posible candidatura a la presidencia de la República. Habla de abaratar el alojamiento, la comida, pero no paga a sus proveedores. Así, origina un gobierno frágil, desacreditado, que no cumple, y con él el asunto no se va a resolver.
ALC: Se dice que no hay seguridad para realizar cultos en la noche en los templos ¿Es verdad?
Noronha de Melo: Muchas iglesias ya no realizam cultos en la noche. Algunas, en la zona sur de la ciudad, han cerrado, inclusive iglesias católicas, porque sus miembros fueron asaltados. En mi parroquia no tenemos culto en la noche. En el pasado, teníamos un culto vespertino, que incluso era el más frecuentado, pero dejamos de realizarlo porque la asistencia se había reducido a media docena de personas.
ALC: ¿Es posible calificar la situación en Rio como de guerra civil?
Noronha de Melo: Yo no diria que Río vive en guerra civil. Es un término muy fuerte. Guerra civil presupone dos partes en conflicto. Hay, verdaderamente, un sector marginal, armado hasta los dientes y una población con miedo. Río ha sido entregado a los malhechores, a los criminales.
ALC: En cuanto a la iglesia ¿existe apertura ecuménica en Río?
Noronha de Melo: El ecumenismo está bien asentado. Río de Janeiro es, tradicionalmente, una ciudad ecuménica, aunque la Iglesia Católica, hasta hace algún tiempo, era un poco tímida en ese sentido. Pero ahora hay un gran avance.
Se ha constituido el Consejo de Iglesias Cristianas de Brasil (CONIC) en el Estado de Río. Ahora, existe el CONIC del Estado de Río de Janeiro con muchas diócesis involucradas y que quieren formar el CONIC en otras ciudades, además de Río.
Hay un movimiento de ecumenismo oficial, que es resultado del trabajo del CONIC, pero también hay diversas experiencias que se van produciendo día a día, en forma espontánea. Río es un estado donde la iglesia está caminando hacia la unidad en dos formas: existe el ecumenismo oficial y el ecumenismo de base, que no significa necesariamente el ecumenismo orientado desde Roma o Ginebra, sino que se produce diariamente frente a situaciones concretas.
El ecumenismo es una realidad, un punto fuerte, y al pueblo le gusta.
ALC: Río de Janeiro es, en la actualidad, la capital más evangélica de Brasil. ¿Cómo se manifiesta esa situación?
Noronha de Melo: Hay un crecimiento enorme de las iglesias pentecostales y neopentecostales. Semanalmente surgen nuevas iglesias con nombres diferentes, algunos curiosos, que van ganando espacio en el mercado religioso.
Esto, sociologicamente es significativo porque son sectores que sirven de base electoral para políticos inescrupulosos, que quieren aprovechar el dicho de que "evangélico vota por evangélico".
Entonces, se encuentra, de un lado, personas sencillas e ingenuas que buscan espacio para vivir su fe, y los oportunistas que quieren usar a esos evangélicos como masa explotable. Un ejemplo actual, Marcelo Crivella, que fue candidato a alcalde por el Partido Liberal y fue el segundo en la votación.
Crivella contó con un considerable "ejército" de evangélicos que trabajaron gratuitamente para él en calles y barrios.
ALC: ¿Cómo atraen gente esas iglesias?
Noronha de Melo: Creo que hay un vacío dejado por las iglesias históricas. Tenemos en Brasil un catolicismo romano importado de Europa. También hay diversas iglesias protestantes históricas, como nuestra iglesia luterana, la metodista, la bautista, la presbiteriana, la anglicana, que son iglesias que llegaron con un lenguaje europeo y que no aprendieron a tratar con el pueblo, con sus necesidades básicas, con su espiritualidad.
Por eso, como la naturaleza aborrece el espacio vacío, ese espacio termina siendo ocupado por las iglesias pentecostales. Pasó con José da Silva, en el centro de Río, en la Plaza de Cinelandia, o en cualquier otra plaza, que perdió su rostro, su identidad, salió del bosque, de una ciudad pequeña, y en la ciudad grande sufre eso que los sociólogos llaman anomia.
En la ciudad deja de ser José, el labrador, o doña María, la dulcera, para convertirse en un número. Cuando eso pasa, en el momento en que escucha a alguien tocando el acordeón o el violín, cantando, gritando “gloria a Jesús” y diciendo que puede curar su soledad, sus desgracias, se para a escuchar.
Y al final escucha un llamamiento: “Si usted está enfermo, perdido, solitario, Jesús es la respuesta, levante la mano". El levanta la mano y alguien se le acerca, lo abraza, le aprieta la mano y lo invita al culto. Esas iglesias tienen culto toda la semana. Un dia es el culto de liberación, otro de la bendición, de la prosperidad, y aparecen propuestas para todas las necesidades.
ALC: ¿Qué acontece entonces con su José?
Noronha de Melo: José va al culto. Cuando llega, no es un anónimo. Es presentado, oye el sermón y al final levanta la mano, acepta a Jesús como salvador y se convierte en miembro activo de esa iglesia. No la abandona. Lleva a su mujer y a sus hijos. Encuentra un lado positivo allí. Deja de beber, deja la prostitución, compra un terno y cambia de mentalidad. Escucha un mensaje que produce transformación.
Cuando veo esas iglesias, es preciso distinguir dos cosas. Una es el pueblo, ese pueblo que vive desesperado y desamparado, que no sabe a dónde ir. Como dice la canción de Gilberto Gil - " va pasando la procesión, arrastrándose sin cobrar el piso, las personas que van en ella, cantan asegurando cosas que hay al otro lado del cielo, viviendo y cantando aquí en la tierra, confiados en las promesas de Jesús”.
Es una alienación. Esa masa no sabe de dónde viene ni a dónde va. Pero esas iglesias cumplen dos funciones importantes. Una, de integración social, porque dan un nombre a la persona, y una función de integración psicológica. El individuo comienza a encontrarse y se produce un cambio en él.
ALC: ¿Cuál es el otro lado de la moneda?
Noronha de Melo: Al otro lado, se encuentran los expertos, unos oportunistas que sacan provecho del pueblo humilde, y que predican una teología completamente deformada.
En la zona sur de Río, en Barra de Tijuca, en condominios de lujo, habitan los pastores de las iglesias neopentecostales, con autos BMW y Mercedes, y cuando se les cuestiona dicen que es prosperidad, que la plata y el oro son de Dios.
Según ellos, el que no se enriquece no tiene la gracia, la bendición de Dios. Entonces, usted encuentra a un pueblo que es masa utilizable, que no se enriquece, que no puede dar testimonio, porque para poder dar testimonio es necesario ser rico, y la iglesia le quita todo centavo que tenga.
El mecanismo es demoníaco y ese pueblo merece nuestro cariño. El mecanismo de esas iglesias es nocivo para ese pueblo, aunque, claro, hay excepciones, hay iglesias serias. Lamento que nosotros, los luteranos, católicos, presbiterianos, metodistas, no lográsemos ocupar ese espacio, que estaba vacío y fue ocupado por oportunistas, charlatanes.
ALC: Las iglesias neopentecostales saben utilizar los medios de comunicación masivos, como lo diarios, tal el caso de Folha Universal, de la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD). ¿Qué opina de esto?
Noronha de Melo: Es una fuerza que tienen. Es un diario a colores, bien hecho. En el plano sociológico, vale la pena leerlo para entender lo qué está aconteciendo en ese medio, para entender al pueblo. Es muy interesante leer esa prensa de las iglesias pentecostales para comprender por qué el pueblo busca ese tipo de iglesia.
Mi preocupación no es tanto la iglesia en sí, sino entender qué tipo de carencia tiene nuestro pueblo que recurre a esas iglesias. Repito que para mí es una alienación. En el pasado se dijo que la religión es el opio del pueblo, yo diria que hay que sacar ese opio, vamos a acabar con eso, no por gusto, sino porque eso sólo aumenta el fanatismo y la miseria del pueblo.
ALC: ¿Qué sucedió con las iglesias históricas?
Noronha de Melo: Cuando las iglesias pentecostales llegaron, las iglesias históricas calificaron ese fenómeno como superstición. En realidad, las iglesias históricas no llegaron a entender lo que estaba aconteciendo, que tal vez era un grito de desesperación de millones de personas, buscando una alternativa en el cielo.
Cuando los pentecostaleis decían, en esa época, "nos vamos para el cielo, porque allá hay justicia", estaban diciendo que aquí no hay justicia, que no nos preocupamos por ella.
El protestantismo de misión, esto es los presbiterianos, episcopales, congregacionales, se preocuparon por evangelizar a la clase media. Después, los luteranos buscaron acompañar a los inmigrantes. Era el llamado "protestantismo de inmigración", que se fue afianzando en el Brasil, no para evangelizar el país sino para acompañar a sus fieles.
Ese protestantismo no tenía una meta evangelizadora. En algunas comunidades del interior, sobretodo entre los pomeranos, tenemos inclusive casos de negros que ingresaron a esas comunidades, convirtiéndose, aunque negros, en culturalmente pomeranos.
En realidad, esas iglesias históricas, lo mismo que la católica, no se abrieron. Teníamos una teología distante del pueblo. Era una teología que no procuraba ser traducida para el pueblo, como hace hoy la propia iglesia luterana. Nuestra liturgia no era atractiva para las personas. Ahora, nuestra iglesia está cambiando y se propone ir al encuentro de otras personas.
ALC: ¿Cuáles piensa que son los cambios necesarios para mejorar la iglesia luterana?
Noronha de Melo: Estoy seguro de que la iglesia luterana está avanzando en ese camino. Un teólogo protestante, Antonio Gouvea Mendonça, que es profesor presbiteriano en la Universidad Mackenzie, dice que nuestra iglesia estuvo por muchos años volcada hacia la cultura germánica, pero que ahora es la iglesia histórica más orientada al encuentro con las masas oprimidas y con el pueblo.
Hoy, la iglesia luterana está presente en el movimiento indígena a través del Consejo de Misión entre los Indios (COMIN) y de otros movimientos. Está presente en la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), acompañando a los sectores sin tierra. Está abriendo comunidades formadas enteramente personas que no tienen origen germánico.
Las personas que llegan a ellas no son antagónicas con los alemanes, al contrario, se integran con ellos. En mi comunidad tengo personas negras en el presbiterio, y otras que no son culturalmente germánicas, pero están totalmente involucradas en la vida de comunidad.
Esta actitud de la iglesia está atrayendo personas. No tiene un objetivo proselitista, pero muchas personas se han hecho miembros de la iglesia. En mi parroquia de clase media en Río, en estos dos últimos años confirmé a cuatro jóvenes provenientes de favelas.
Inclusive, las madres de dos de esos jóvenes pertenecen a la Iglesia Universal del Reuino de Dios. Les aconsejo que deben respetar la elección de sus madres, que ellas tienen sus razones, y que nuestra posición es que cada uno trata de servir a Dios como le parezca mejor.
