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Sábado 6 de Noviembre, 2004

Las iglesias deben ser instrumentos de solidaridad, dice pastor

Micael Vier B., SAN LEOPOLDO, Brasil, Octubre 27, 2004

"Pienso que Dios va a despertar a las iglesias, no solamente para que puedan oír Taxi Heathrow Airport el clamor del pueblo, sino también para que ayuden a Dios con una práctica más efectiva de la solidaridad", declaró el pastor Teobaldo Witter, de la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana en el Brasil (IECLB).

Activo participante en la lucha por la defensa de los derechos humanos en Brasil, particularmente en el Estado de Mato Grosso, donde reside desde 1977, Witter vislumbra a las iglesias como un espacio de diálogo y movilización en favor de la población marginada.

Señaló que las instituciones religiosas de Mato Grosso tienen mucha preocupación por los asuntos internos propios, una actitud que, según Witter, es característica de las iglesias de todo el país.

Nacido en la ciudad de Constantina, Río Grande do Sul,  Witter, de 54 años de edad, es vicepresidente del Centro de Derechos Humanos Henrique Trindade, de Cuiabá.

El estado de Mato Grosso, indica, es una región con una gran tecnología agropecuaria, pero donde la distribución de las riquezas provenientes del cultivo de la tierra es muy desigual.  Existe mucha gente que vive en la periferia de las ciudades y pequeños poblados que se están convirtiendo rápidamente en grandes centros urbanos, donde prevalece la miseria, relata.

Al analizar la situación de los indígenas en Mato Grosso, Witter anotó que las instituciones que deberían tratar ese problema están muy debilitadas, tanto por la falta de recursos, como por la dificultad de apreciar debidamente la situación, lo que quiere decir que no hay derechos humanos.

 El pastor luterano elogió la creación de becas para que los indígenas estudien en la  universidad del estado. En cambió criticó a muchos productores de soja, que extienden sus áreas de cultivo ocupando la tierra de las reservas indígenas.

Respecto a los campesinos sin tierra, el pastor de la IECLB deploró que no exista una política inclusiva para crear asentamientos agrícolas en Mato Grosso. Carecemos de infraestructura para que las familias sin tierras puedan ser instaladas de modo digno en el estado, dijo.

"El Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA) atraviesa por muchas dificultades, hasta ahora no cumplió los programas propuestos y no puede salir del ámbito de las discusiones para pasar a la cuestión práctica", dijo a ALC el pastor.

Witter opinó que la administración del presidente Luis Inácio Lula da Silva, es un "gobierno con posibilidades de promover los derechos humanos en Brasil".

Destacó el trabajo pionero de la Secretaría Nacional de Derechos Humanos al promover el curso de gestores de la promoción de la justicia. Uno de los grandes desafíos de esa entidad, señaló, es hacer que el pueblo mismo aprenda a exigir el respeto de sus derechos, tenga conocimiento de ellos y asuma su ciudadanía.

Witter enfatizó que entre las personas que integran la Asociación de Familiares de Víctimas de la Violencia en Cuiabá, e incluso de la Comisión Sinodal de Derechos Humanos, la mayoría proviene de iglesias pentecostales.

Es extremadamente importante, indicó, que miembros de las iglesias pentecostales comiencen a movilizarse y a comprender que en ciertos casos la propia justicia tiene que ser puesta en marcha.  "Orar es muy importante, pero se necesita actuar", afirmó.(762/2004).


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