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Viernes 29 de Octubre, 2004

Pobreza y corrupción en Latinoamérica denuncia Iglesia Católica

CARACAS, Venezuela, Octubre 13, 2004

 La pobreza y la exclusión social, junto con emocracias débiles permeadas por la corrupción, constituyen Taxi Heathrow Airport los principales problemas que violan los derechos humanos de los pueblos latinoamericanos, afirman representantes de la Iglesia Católica.

La denuncia figura en una declaración pública de los 68 delegados de las iglesias de 19 países latinoamericanos -entre ellos 9 obispos- que participaron en el IV Encuentro Continental de la Pastoral de Derechos Humanos, celebrado en Caracas del 4 al 9 del presente mes.

La declaración precisa que el empobrecimiento creciente y la exclusión son "causados por un modelo de desarrollo que genera una injusta distribución de las riquezas", un aumento de dependencia, "que exige el pago de una onerosa deuda externa" y crea una brecha cada vez mayor entre ricos y pobres.

Aunque reconoce que el sistema democrático es el que mejor protege los derechos humanos, el documento crítica las frecuentes crisis políticas y las democracias frágiles permeadas por la corrupción y los gobiernos que parecen conformarse con convocar a los ciudadanos a elecciones periódicas.

El encuentro expresa preocupación por la situación en Colombia y Haití, países en los cuales la violencia se incrementa y el respeto a los derechos humanos está lejos de ser una realidad.

El documento califica como atentados frecuentes a los derechos humanos la violencia cotidiana e institucionalizada, el desplazamiento forzado de personas, las limitaciones para acceder a la justicia, la impunidad, sobre todo de los corruptos y los efectos perversos del creciente narcotráfico.

Señala como otros problemas que afectan los derechos humanos el tráfico de personas, incluso de niños, niñas y adolescentes para el comercio sexual, la explotación laboral y el tráfico de órganos y la discriminación de las poblaciones pobres, indígenas y afroamericanas.

El encuentro fue convocado por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), el Secretariado para América Latina y el Caribe de Cáritas y la Conferencia Episcopal de Venezuela.

La celebración final y sus conclusiones fueron presididas por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, arzobispo de Tegucigalpa (Honduras) y presidente del Departamento de Justicia y Solidaridad del CELAM. (718/2004).


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