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Martes 14 de Diciembre, 2004

CLAI expresa preocupación por situación política en Venezuela

QUITO, Ecuador, Abril 29, 2002

Es presumible que el desenlace de los acontecimientos que se produjeron en Venezuela entre el Taxi Heathrow Airport 11 y el 14 de abril no sea el capítulo final de la crisis institucional que agobia a esa nación "y que la nueva situación sea escenario de nuevos enfrentamientos", advierte el Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI).

Por esa razón, agrega una declaración de la Junta Directiva de CLAI "exhortamos respetuosamente a las autoridades y al gobierno de Venezuela para que intervengan con prudencia y sobre todo con espíritu de perdón y reconciliación".

En especial ahora que la tarea de restañar las heridas, superar el odio y la desconfianza y reconstruir el tejido social es decisiva para el futuro del país.

"En Venezuela, en los últimos tres años, se ha venido experimentando un nuevo modelo de democracia a partir de la adopción de una nueva Constitución cuyos principios fundamentales apuntan a corregir desigualdades económicas y sociales importantes y crear una sociedad de mayor justicia e igualdad", anota.

Este proceso despertó la esperanza de un futuro mjor en millones de hijos e hijas del país, un país bendecido por Dios y maldecido por generaciones de políticos corruptos y venales", señala el CLAI.

"No ha sido éste un camino exento de dificultades y errores: la gestión del gobierno encabezado por el presidente Chávez se ha visto marcada por una dosis inequívoca de autoritarismo y voluntarismo político", anota.

"Fruto de esos errores y de la ausencia de voluntad política para el diálogo constructivo, en los últimos meses se vivió un acelerado deterioro de la estabilidad política en Venezuela", dice el pronunciamientro.

Ese deterioro se produjo en razón del enfrentamiento entre el gobierno del presidente Hugo Chávez, por una parte, y una alianza que integró a los sectores empresariales, el movimiento obrero organizado, los medios de comunicación y sectores de la Iglesia Católica Romana, de la otra.

"Albergábamos la esperanza de que esa confrontación no sobrepasara los límites del marco constitucional y democrático", dice la declaración.

"Sin embargo, las posiciones extremas y la intransigencia se impusieron a las voluntades de diálogo, llevando a una crisis institucional que atrajo la intervención de las Fuerzas Armadas y el secuestro del presidente Chávez, así como enfrentamientos fratricidas entre venezolanos" señala.

Luego, declara el CLAI, en una jornada todavía confusa y repleta de interrogantes, las mismas Fuerzas Armadas y amplos sectores populares --a lo que se sumó el rechazo de gobernantes latinoamericanos en el seno de la OEA al golpe de Estado-- desempeñaron un papel decisivo en el retorno del presidente Chávez al poder y la reanudación del "hilo constitucional".

En ese contexto, subraya, fue  reprochable el papel de los medios de comunicación privados, que sistemáticamente ofrecieron una imagen sesgada de los problemas del país y se convirtieron en instigadores de manifestaciones y huelgas, además de desinformar y mentir deliberadamente sobre los acontecimientos del 11 y 12 de abril.

Sumamos nuestra voz, agrega el CLAI, "a los organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos, el Grupo de Río y decenas de instituciones y organizaciones de la sociedad civil en Venezuela y otros países del continente, que denunciaron y rechazaron oportunamente la ruptura de la constitucionalidad y la democracia en Venezuela".

"Afirmamos con plena convicción que el papel de las Fuerzas Armadas no debe ser jamás el de arbitrar en la vida política de nuestros pueblos", afirma.

Cualquier cambio de gobierno que no se realice mediante lo establecido en la Constitución "es un golpe de Estado carente de legitimidad democrática", declara la organización ecuménica continental.

"Los acontecimientos acaecidos llaman también a las iglesias a un reexamen y a una confesión sincera de sus actuaciones". señala.

CLAI,  asegura, "acompaña en oración a sus iglesias y organismos miembros en Venezuela en esta hora crítica de su historia y les exhorta a no dejarse llevar por la tentación de buscar cuotas de poder, sino a fortalecer su testimonio de amor y de servicio".

Finalmente, exhorta a los cristianos venezolanos "a buscar la unidad en la diversidad" y les asegura que las iglesias y organismos que constituyen el CLAI  les acompañarán en todos los esfuerzos que realicen para descubrir y avanzar por un nuevo camino de esperanza, que traiga paz con justicia y vida en abundancia a la tierra del Libertador".


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