Cadena humana en defensa del trabajo
MONTEVIDEO, Uruguay, Setiembre 29, 2004
Al repicar de las campanas de los templos evangélico y católico, 4.000 personas se tomaron Taxi Heathrow Airport de la mano en las calles, uniendo la planta fabril de Parmalat con la Plaza de los Fundadores en la localidad uruguaya Colonia Suiza, Nueva Helvecia, en Colonia.
Esta "cadena humana a la esperanza", de 3,5 kilómetros de extensión, que congregó a casi la mitad de la población de la localidad, se formó el pasado miércoles 22.
Realizado el gesto solidario y de defensa del trabajo, los participantes se movilizaron al son de tamboriles a la plaza, donde se leyó un mensaje que afirmó la voluntad de todos los sectores e instituciones de Colonia Suiza, junto al gremio de trabajadores, de no permitir que se mal venda o se cierre la principal fuente de trabajo del lugar.
Parmalat es una empresa que elabora lácteos y de la cual dependen directamente uno de cada cuatro habitantes de una ciudad de 9.000 habitantes.
La movilización fue organizada por la mesa permanente en defensa de las fuentes de trabajo, en la cual participan activamente y como promotores el pastor Rubén Yennerich, de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, el párroco católico Edgardo Rodríguez y el pastor Fernando Rodríguez, de la Iglesia Bautista.
La transnacional italiana Parmalat sufrió un enorme desfalco de sus directivos el pasado año. Por esa razón el estado italiano asumió la deuda y ha puesto en venta las plantas de la empresa en diversos países, entre ellas las de Uruguay, Argentina, Chile, Brasil, Venezuela y Nicaragua.
El objetivo de la "cadena humana a la esperanza" fue concientizar al gobierno uruguayo para que intervenga y defienda el trabajo. Y además, pedir al gobierno italiano para que tome en cuenta que una población de Uruguay depende en gran medida del funcionamiento de esa planta. (677/2004).
