Visita de reliquias de Buda propicia diálogo interreligioso
Manuel Quintero, QUITO, Ecuador, Setiembre 13, 2004
La presencia en Quito de las reliquias de Buda fue la ocasión para un diálogo Taxi Heathrow Airport interreligioso por la paz y la reconciliación, escenificado el sábado 11 de septiembre con una nutrida asistencia de público en la barroca capilla del antiguo hospital de San Juan de Dios, hoy convertido en el Museo de la Ciudad.
En el diálogo, organizado por la Fundación Lama Gangchen para la Paz, participaron representantes de las religiones ancestrales andinas, así como del cristianismo, del judaísmo y el propio Lama Gangchen Rinpoché en representación del budismo.
Luz María de la Torre, quien inició el diálogo a nombre de las religiones andinas, dijo que se vive una época de reconocimiento de las diversidades y que la religión de los pueblos de esta parte del mundo ha tenido que esperar quinientos años para poder ser oída y hacer así su aporte específico a la búsqueda de la paz.
La Dra. Vera de Khon, representante de la comunidad judía, señaló que la verdad no se deja dividir y que las religiones son el camino para aprenderla.
La presencia de las reliquias de Buda “es una oportunidad para encontrarnos con nuestra verdad”, dijo, y agregó que “los símbolos religiosos nos ayudan a saciar nuestra hambre de paz”.
“La vida religiosa es una pequeña sonrisa que borra la miseria y el miedo y la verdadera espiritualidad comienza cuando se disuelven las fronteras religiosas”, afirmó.
El pastor Israel Batista, secretario general del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), destacó que la religión vuelve a ser hoy un elemento central en la vida de los seres humanos. Pero la espiritualidad no es un método, sino un cambio y un estilo de vida, puntualizó.
El diálogo interreligioso debe buscar una espiritualidad que recupere la dignidad del ser humano como seres bendecidos por Dios y ayudar a reorganizar la esperanza, enfatizó el pastor Batista.
También debe favorecer la construcción de una auténtica cultura de paz, basada en la justicia, en un mundo donde los medios de comunicación utilizan la violencia como entretenimiento, dijo.
“Es necesario que todas las religiones se unan para proclamar que la guerra y el uso de la violencia nunca pueden ser los caminos para llevar a la paz. El fundamentalismo de todo tipo nos lleva a un mundo más inseguro y más violento”, señaló.
El Lama Gangchen Rinpoché cerró el diálogo recordando que tres años antes, en fecha similar, ocurrió un hecho trágico, y por eso era tan significativo que este 11 de septiembre representantes de distintas religiones se reunieran para hablar sobre la paz.
“La exposición de las reliquias del Buda en Ecuador puede ser una ocasión muy especial para demostrar el compromiso de las personas de este país hacia valores superiores y la búsqueda de soluciones alternativas a los desafíos de nuestro tiempo”, afirmó.
Exhortó a los presentes a involucrase, cualesquiera fuera su religión o filosofía, en el análisis del significado de la paz. “Ello puede representar nuevas ideas y un aporte valioso para los políticos y para el conjunto de la sociedad”, dijo.
Los días 9 al 12 de septiembre se expusieron, en una de las salas del museo, unas reliquias sagradas que incluyen pequeños huesos del Buda, donadas por los gobiernos de Tailandia, Myanmar y Sri Lanka para que sean presentadas permanentemente en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
Antes de ser llevadas a esa ciudad el próximo año, una delegación de los Custodios de las Reliquias las están llevando alrededor del mundo a fin de que sirvan de estímulo en el mayor número posible de países para promover momentos de armonía y paz.
Hasta ahora, las reliquias ya fueron presentadas en 80 países de todo el mundo.
Además de la exhibición de las reliquias, en el Museo de la Ciudad de Quito se organizaron eventos como foros de espiritualidad, cursos de meditación tibetana, danzas de Tailandia y curso de meditación del budismo antiguo.

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