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Jueves 3 de Noviembre, 2005

Presbiterianos colombianos piden protección internacional

Manuel Quintero, BARRANQUILLA, Colombia, Setiembre 9, 2004

 En una carta dirigida a organismos cristianos internacionales y a su iglesia hermana en Estados Taxi Heathrow Airport Unidos, el Presbiterio de la Costa Norte de la Iglesia Presbiteriana de Colombia solicitó la solidaridad y acompañamiento de esos organismos cristianos.

La carta, fechada en esta ciudad el pasado 24 de agosto, es dirigida a la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos, al Consejo Mundial de Iglesias (CMI), a la Federación Luterana Mundial (FLM), a la Alianza Mundial Reformada (AMR) y al Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI).

Expresa la preocupación de ese Presbiterio ante las situaciones que se vienen presentando en relación al trabajo diaconal que realiza dicha iglesia en el acompañamiento a la población desplazada y de promoción y defensa de los derechos humanos.

Ese trabajo se ha realizado por cerca de siete años en coordinación con varias organizaciones sociales y ONG's de Derechos Humanos de la ciudad, en el marco de la llamada Coordinación de Derechos Humanos de Barranquilla; y en los últimos tres años a través de la Red Ecuménica de Colombia.

Ya desde finales del pasado año, a raíz de varios atentados ocurridos en Barranquilla, personas detenidas por las autoridades fueron interrogadas respecto de líderes del Presbiterio y de las organizaciones que hacen parte de la Coordinación de Derechos Humanos.

En fechas más recientes, la sede del Presbiterio ha sido vigilada y órganos de seguridad han intentado relacionarla como un lugar de apoyo logístico a las FARC, la mayor organización guerrillera del país.

Aunque el coronel Hernan Giraldo Restrepo comandante de la Segunda Brigada ha negado que el Presbiterio esté siendo vigilado, el pasado 5 de agosto dos personas que se identificaron como miembros de la SIJIN (Organismo de Inteligencia Judicial) llegaron a la sede del Presbiterio preguntado por la Red Ecuménica y por el Rev. Milton Mejía, secretario ejecutivo de dicho presbiterio.

La carta, que está firmada por el moderador del Presbiterio, el pastor Jairo Barriga, manifiesta que la vigilancia y hostigamiento son mecanismos de una política oficial del gobierno destinada a estigmatizar "a  las organizaciones sociales de defensa de los Derechos Humanos y a las ONG's  que acompañan  a la población desplazada, haciéndolas aparecer como soporte de los grupos guerrilleros en el país."

"Tememos que estén preparando un posible allanamiento a nuestra sede  o que realicen otras detenciones de los miembros de la Coordinación de Derechos Humanos o de la Red Ecuménica en Barranquilla", destaca la misiva.

La carta concluye solicitando a la Iglesia Presbiteriana en Estados Unidos y a los organismos cristianos internacionales que escriban a las autoridades colombianas pertinentes para que se respete y garantice el trabajo de las organizaciones de Derechos Humanos que hacen parte de la Coordinación de Derechos Humanos y de la Red Ecuménica.

Además les pide su acompañamiento "con presencia permanente o con visitas periódicas", así como la realización urgente de una visita "para dialogar con las autoridades locales sobre el hostigamiento y la vinculación que están tratando de hacer de nuestro Presbiterio con la mencionada organización guerrillera".