![Israel Batista, secretario general del CLAI [Foto: M. Quintero]](/picture/Batista-Habana.jpg)
CLAI adopta lema y fechas de su próxima asamblea general
Manuel Quintero, QUITO, Ecuador, Setiembre 7, 2004
El comité ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), reunido en Montevideo, Uruguay, los días Taxi Heathrow Airport 2 al 4 de septiembre, adoptó el lema y fechas de su próxima asamblea general. Analizó, entre otros temas, las relaciones con el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y las familias confesionales del continente y la participación en el próximo Foro Social Mundial.
“La gracia de Dios justifica, su Espíritu nos libera para la vida” fue el lema unánimemente escogido para convocar a la quinta asamblea del organismo, que se celebrará del 13 al 18 de febrero del 2007.
El lema está inspirado en el texto bíblico de Romanos 5, 21: “Así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna.”
“La asamblea será un gran foro para la reflexión bíblica y teológica, y para analizar juntos, desde una perspectiva pastoral y eclesial, aquellos temas que están influyendo sobre la vida y la misión de nuestras iglesias
latinoamericanas”, declaró el pastor Israel Batista, secretario general del
organismo.
“Hay un renovado interés en el estudio serio de la Biblia y en una reflexión teológica que nos ayude y acompañe a las iglesias en sus esfuerzos por discernir los desafíos más cruciales de nuestro tiempo”, agregó.
El CLAI inició su peregrinaje ecuménico en el continente en Oaxtepec, México, en 1978, cuando más de un centenar de iglesias y organismos cristianos acordaron crear un consejo latinoamericano de iglesias.
Luego de un período de “formación” de cuatro años, el Consejo fue oficialmente constituido en Huampaní, Perú, en 1982. Esa primera asamblea tuvo como lema “Jesucristo, vocación comprometida con el Reino”.
La segunda asamblea se celebró en Indaiatuba, Brasil en 1988, bajo el lema “Celebrando la esperanza”. Siete años después, en Concepción, Chile, las iglesias y organismos fueron convocados a la tercera asamblea con el lema “Renaciendo para una esperanza viva”. En 2001 la ciudad de Barranquilla, Colombia, fue escenario de la cuarta y última asamblea, que tuvo como lema “Libres para construir la paz”.
Los lemas de las asambleas siempre han respondido a coyunturas y retos particulares en la historia de los pueblos del continente. Así, luego del lema cristocéntrico de la asamblea constituyente de Huampaní, que afirmó el compromiso de las iglesias con la búsqueda del Reino de Dios, las dos asambleas sucesivas insistieron en la cuestión de la esperanza, en momentos en que se superaba la etapa de regímenes militares de facto en muchos países latinoamericanos.
De hecho, la reunión en Concepción se produjo en el contexto del primer gobierno democráticamente elegido en Chile, luego de 16 años de dictadura militar.
Para Barranquilla, en cambio, se escogió un lema que destacaba la voluntad de las iglesias miembros del Consejo de aportar a los esfuerzos por la paz en un país que sufre los trágicos efectos de una prolongada guerra civil.
Ahora el lema para la quinta asamblea recoge la preocupación de muchas iglesias respecto de algunas tendencias teológicas y prácticas eclesiales que ponen en entredicho el sentido de la gracia de Dios.

Portada
Inicio
Responda a este artículo