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Lunes 12 de Noviembre, 2007

Manuel López, periodista español, director de la revista Foto y miembro de la Primera Iglesia Bautista de Madrid.
Manuel López, periodista español, director de la revista Foto y miembro de la Primera Iglesia Bautista de Madrid.

Viajando con Kobia de Ubuntu a Karibia

Manuel López, MADRID, España, Agosto 25, 2004

¿Cosa aburrida, la religión? Bien harían quienes descalifican el mensaje de los líderes religiosos por Taxi Heathrow Airport "extemporáneo" en prestar algo de atención a la trayectoria de Samuel Kobia, ministro metodista de Kenia y actual secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI).

Antes de cumplirse un año de su nombramiento, Kobia ha acuñado no uno, sino dos nuevos términos, a cual más lapidario; dos palabras que van derechitas al Diccionario del movimiento ecuménico: "ubuntu" y "karibia".

"Ubuntu" es la voz zulú que designa "aquello que nos hace humanos a los humanos". Kobia lanzó el "concepto ubuntu" en su primera comparecencia ante la prensa el pasado 30 de agosto de 2003, dos días de haber su elección al frente de la nave ecuménica.

Con ello, Kobia quería inaugurar su contribución como africano al desempeño de su crucial función. Un servidor le dedicó al tema una columna en este sitio en la red, Ubuntu.

Once meses después, en su discurso inaugural de la Comisión Plenaria de Fe y Constitución en Kuala Lumpur el pasado 28 de julio, Kobia va y lanza un nuevo concepto africano. Esta vez no es una voz, sino un conjunto "trinitario" en torno a una misma raíz semántica: "karibu "-"karibia"-"karibu tena".

Ahora se trata de términos que se usan a diario en Kenya, Tanzania y otros países de habla swahili de África Central y Oriental. "Karibu" es la palabra que usan para dar la bienvenida a un invitado. Pero la expresión "bienvenido", "welcome", es un pálido equivalente de 'karibu". Porque "karibu" es la palabra utilizada para dar la bienvenida a un invitado... al estilo africano. Esto es, un saludo que lleva implícita la invitación al visitante a que se acerque para dialogar.

"Este diálogo comienza por saber cómo está el invitado", explica Kobia, "para interesarse luego por su salud y el bienestar de su familia." "También se hacen preguntas", añade, "sobre el estado del ganado y los cultivos de los campos".

Pero "karibu" es sólo la introducción al diálogo, que desembocará en cuestiones sobre la vida misma. Esta es la fase de "karibia". Ser llamado tras el "karibu" a "karibia" supone acercarse aun más para entablar una verdadera charla en la que el diálogo se adentra en discursos éticos.

La idea que subyace en el concepto "karibia" es propiciar el compartir muto de alegrías y problemas, pero también se trata de buscar juntos la solución de esos problemas.

"Nuestra misión", declaraba Samuel Kobia en una reciente entrevista a Juan Michel que publicó ALC Noticias, "es ayudar a las personas a redescubrir la humanidad del prójimo y el valor fundamental de las relaciones humanas." Así, recibir al extranjero no es un problema, sino una bendición. Kobia lo llama "teología de la hospitalidad".

"Karibu-tena". Tal es la fórmula swahili para la despedida. Antes de ponerme a pensar tema para mi próxima columna, me quedo examinando mi propio nivel de "ubuntu". Vivo en una ciudad, Madrid, en la que residen ciudadanos procedentes de medio centenar de países del mundo.

El hecho de que nunca lleguen a leer este artículo es irrelevante. Lo que importa es asimilar y poner en práctica la lección de Kobia en su viaje de Ubuntu a Karibia...