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Lunes 15 de Mayo, 2006

Samuel Olson, presidente del Consejo Evangélico, pide a autoridades detener ola de crímenes.
Samuel Olson, presidente del Consejo Evangélico, pide a autoridades detener ola de crímenes.

Consejo Evangélico rechaza vínculos con partidos políticos o el gobierno

CARACAS, Agosto 11, 2004

El Consejo Evangélico de Venezuela (CEV) aclaró que unos actos públicos celebrados hace dos semanas Taxi Heathrow Airport y que fueron presentados como manifestaciones de la opinión electoral de todo el pueblo evangélico carecen de autoridad y representatividad para ello y los calificó como "irresponsables e irrespetuosos".

A pocos días del referendo fijado para el 15 de este mes, en el que los venezolanos votarán si desean revocar o confirmar el mandato del presidente Hugo Chávez, el CEV precisó que no auspició los mítines denominados "Clamor Por Venezuela" y "Un Millón De Oraciones Por La Paz", celebrados el pasado viernes 30 de julio  y convocados por la Iglesia Evangélica Pentecostal Filadelfia, El Centro Cristiano para Las Naciones (CCN) y la Catedral Renacer.

"Aclaramos que esas organizaciones religiosas no están bajo nuestro amparo y nuestra cobertura, ya que se desempeñan en forma autónoma; por lo tanto no tienen ninguna autoridad para comprometer nuestros principios que por demás no están ligados a ninguna tendencia política, ya que nuestra misión como Consejo Evangélico es la defensa del culto y los derechos del Pueblo Cristiano Evangélico ante el Estado", precisa el documento.

Afirma que la Iglesia Evangélica Venezolana no está aislada del acontecer socio-político y cumple su función representativa de un gran sector de ese pueblo "pidiendo al Padre celestial que bendiga, ilumine y dirija al pueblo venezolano, incluyendo a sus gobernantes, para que cumplamos todos y cada uno de nosotros las responsabilidades que nos corresponden".

Señala que "con preocupación hemos observado cómo se confunden, practican y manipulan principios de instituciones espirituales y que dejan atrás lo que debería ser una sana separación de la Iglesia y el Estado. Este hecho confunde actos netamente de uno y otro campo y dejan en entredicho la credibilidad e intencionalidad de ambos".

La Iglesia Evangélica Venezolana, agrega, reitera su desacuerdo con la politización que se realiza en iglesias o en su mensaje. El CEV, afirma, mantiene su posición, que es institucionalmente apolítica sin identificarse con ningún sector partidista.

Puntualiza que el CEV "declara autonomía en el ejercicio de las responsabilidades civiles de todos sus miembros Por esta razón no cabe ni le corresponde ofrecer un tal numero de votos a ningún sector político; cada persona de nuestras instituciones es libre de actuar en respuesta a su conciencia y su preferencia política".

El Consejo Evangélico de Venezuela afirma "que ningún dirigente u organización religiosa evangélica puede arrogarse la representatividad de la totalidad del pueblo evangélico, porque no pertenecemos a una institución jerárquica, con una sola cabeza". "Somos comunidades que nos reunimos bajo la autoridad de Las Sagradas Escrituras" y nos respetamos en el ejercicio de nuestras múltiples expresiones de culto y servicio", agrega.

Finalmente, la institución representativa de la mayoría de los evangélicos venezolanos expresa su  "apoyo al proceso democrático que se lleva a cabo en el presente amparado en la Constitución Bolivariana de Venezuela, y nos unimos en nuestras oraciones y mejores anhelos de que este proceso culmine en el bienestar de todo el país y sus habitantes".