Volver al inicio

Jueves 30 de Agosto, 2007

Intervención del Sr. Ricardo Esquivia en la Cumbre por la Paz

, ABUJA y ABUJA, Cuba

Apreciados amigos y amigas de la sociedad civil, representantes del ELN y del Gobierno Nacional.

Un afectuoso saludo en nombre del pueblo cristiano evangélico, y especialmente del Consejo Evangélico de Colombia, CEDECOL. Que el mensaje pacificador de Jesucristo  guíe sus pasos por los caminos de la justicia y la paz.

Antes que todo quiero agradecer a los representantes del ELN  el reconocimiento que se nos hace, al incluirnos, como Iglesia Evangélica, en estas conversaciones. Para mí esto es una pequeña muestra de que el ELN quiere incluir en sus diálogos a sectores del pueblo colombiano mas allá de los poderes  que tradicional y endémicamente han dominado al país. Gracias!

Vemos con profunda inquietud como ante el círculo vicioso de la injusticia, que es la peor de las violencias, la desesperanza y la indiferencia invaden el alma del pueblo colombiano y a muchos les empieza a calar el mensaje malévolo de  algunos medios masivos de comunicación que empujan hacia atajos peligrosos  como lo es la confrontación armada

Así mismo nos preocupa en sobremanera que  algunos sectores del llamado "Establecimiento", es decir los círculos de poder económico, del gobierno nacional y de las fuerzas armadas, pongan tanta confianza  en el poder de las armas para conseguir la paz, que olvidan que la paz solo se da como fruto de al justicia, y que están reivindicando de esta manera el lema de los grupos armados de "que el poder nace del fusil", y nos siguen  llevando hacia el circulo fatídico de la guerra interminable, pues  ninguno de los dos sectores quiere soltar el fusil, aunque ambos dicen querer la paz.

Por esto  nuestro mensaje de hoy es decirles que no se engañen ni traten de engañarnos, porque Uds. saben, queridos hermanos, tanto del gobierno como del ELN, que la paz no se da nunca en la guerra, que la violencia y la guerra solo traen destrucción, muerte, odios y venganzas.

El gobierno como el ELN dicen representarnos como pueblo, aunque talvez muchos no los hayamos elegido, sin embargo ostentan un poder que se fundamenta en la fuerza, legal una e ilegal la otra, pero de todas formas un poder del que se abusa la mayoría de las veces al no escuchar lo que los representados deseamos.

Aprovechando la oportunidad queremos decirle que el deseo del pueblo es la paz, pero la paz integral, esa que significa empleo, salud, trabajo, educación, vivienda, esa paz que se da con la satisfacción de las necesidades fundamentales, es decir esa paz que surge como consecuencia de la justicia social  representada en un desarrollo humano integral, el cual, como hemos reiterado, no se puede alcanzar con las armas ni la violencia.

Por estas razones queremos pedirles que cesen un absurda y fratricida guerra. No queremos mas guerra, no queremos mas violencia ni más injusticias. Siéntense a dialogar.

Señores del ELN, ya han hecho bastante, han luchado, y gran costo han alcanzado una posición política, el establecimiento se ha visto obligado a escucharlos, el gobierno igualmente, y por esto estamos aquí. Pero este momento ya no es de guerra, es un momento político que hay que aprovechar. Que cese la guerra y comience la política. Es tiempo de diálogos, es tiempo de negociar. No se desgasten mas, no desgasten mas los dividendos políticos alcanzados, no desgasten mas al pueblo y al país. Siéntense a negociar!

Señores del gobierno, Uds. han trabajado por la paz. Este gobierno ha llegado hasta donde no había llegado gobierno alguno en pasos de diálogo con las FARC. Han conseguido la participación de la comunidad internacional. Han hecho del conflicto colombiano algo público e internacional.

Pero ahora es tiempo de cosechar los frutos de tres años y medio de trabajo por la paz. No es tiempo de guerra. No desgasten mas su imagen, su dividendo político, su confianza internacional. Es tiempo de negociar, no solo con las FARC, también con el ELN y los otros grupos armados. Hay que unir los procesos. Es tiempo de negociar. Hay que aprovechar estos espacios para avanzar. El pueblo colombiano que confió y voto por Uds.., porque le prometieron paz, lo merece y exige.

Ahora, como la paz se da en la democracia y no en la guerra, y como no son solo el gobierno y  los guerrilleros los que pueden hacer los cambios sociales que necesita el país, es necesario que se nos escuche a la ciudadanía, a la sociedad civil, porque tenemos mucho que decir, tenemos mucho que aportar, no podemos seguir siendo solo víctimas silenciosas, también debemos ser actores en estos diálogos. Por esto se nos debe escuchar y por esto la Convención Nacional debe avanzar, no se puede enredar más.

Proponemos que durante esta época de transición, o como quieran llamarla, mientras que el gobierno y el ELN, avanzan en una tregua bilateral, aquí acuerden  el gobierno y el ELN, designar al Consejo Nacional de Paz, a la Comisión Facilitadora, y a una Comisión que surja de este encuentro, para que empiecen a  dar los pasos necesarios en la preparación de la Convención Nacional. Para que seleccionen los participantes, los preparen, se nombren los verificadores, se estudie  el método a utilizar, se haga sensibilización y propaganda,  e inicie la Convención, en los lugares y forma que acuerden los organismos mencionados.

Como la ley  434, constitutiva del CNP, le permite, que se invite a participar de la comisión del CNP que va a trabajar hacia la convención a los voceros públicos del ELN, Francisco y Felipe, para que hagan parte de esta comisión.

Que el acuerdo que se firme aquí entre gobierno y  ELN, con el aval y participación de los sectores de la Sociedad Civil presentes, se haga un cronograma de los pasos y acciones que se van a seguir para poner a funcionar la Convención Nacional. Que el gobierno se encargue de financiar todos los gastos que este esfuerzo necesite.

Fraternalmente,

Ricardo Esquivia Ballestas.

La Habana 29-31 de enero de 2002