Volver al inicio

Sábado 30 de Octubre, 2004

Pastor argentino analiza impacto de la globalización

ACCRA, Ghana, Agosto 5, 2004

No se puede comprender la situación de Argentina, si no se toma en cuenta el Taxi Heathrow Airport efecto de las balas de la dictadura, que dejaron 30 mil desaparecidos, y su relación con el crecimiento de la deuda externa, que sigue causando muertes, dijo el pastor Roberto H. Jordan, de las Iglesias Reformadas de Argentina.

En su intervención ante la 24ª asamblea de la Alianza Reformada Mundial (ARM), que se desarrolla en la capital de Ghana, del 30 de julio al 12 de agosto, Jordan dijo que aunque el tema del evento es la Vida en Plenitud, debía comenzar desde la realidad de la muerte.

Jordan intervino hoy en una sesión plenaria sobre Alianza para la Justicia y la Vida en la tierra, en la que también participaron la señora Fulata Lusungu Moyo, de la Iglesia Presbiteriana de Malawi e Irene Meier-de Spindler, del Sínodo de la Iglesia Reformada de Berna, Suiza.

Tras reseñar el proceso del crecimiento de la deuda externa argentina desde la época de la dictadura militar, Jordan dijo a los delegados a la asamblea general de ARM que el tiempo ha llegado de hacer una declaración clara sobre estos temas como iglesia.

Recordó que el Sínodo del 2003 de las Iglesias Reformadas de Argentina adoptó  en forma unánime una Declaración de Fe sobre la Injusticia Económica y la Destrucción de la Naturaleza.

Nada se puede lograr en forma individual, advirtió, por eso esperamos que esta asamblea general pueda también aprobar una clara Afirmación de Fe sobre estos temas.

Algunos, probablemente sientan que este paso es demasiado radical. Pero debido a las políticas económicas neoliberales, que ponen la ganancia antes que la vida, debemos tomar una decisión clara. La familia reformada necesita de nuestra claridad, concluyó Jordan.

Explicó que en marzo de 1976, las fuerzas armadas derrocaron al gobierno democrático. La dictadura militar se  extendió hasta diciembre de 1983 y fue parte de un proyecto económico continental que solo podía sostenerse con la fuerza de las balas. La dictadura dejó 30.000 desaparecidos, y su relación con la economía  surge con claridad cuando se leen los números de la deuda externa.

En 1949, Argentina no tenía deuda externa y en 1976 ascendía a 7.875 millones de dólares. En 1983 cuando reasumió un gobierno democrático la cifra era 45.087 millones de dólares. En 1990 ascendía a 62.233 millones de dólares y en la actualidad llega a 130.000 millones de dólares, aunque en los últimos 25 años se han devuelto más de 200.000 millones de dólares, afirmó.

La situación descrita solo fue posible porque las balas sostuvieron este proyecto económico destructor de la vida. Pero las balas también  han estado presentes en la historia de Argentina, los años 2001-2002, indicó.

La presidencia de Carlos Menem (1989-1999), fue de fanática implementación de la política económica neo-liberal. Argentina fue declarada públicamente como la mejor alumna de las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM).

En los últimos días del 2000, el gobierno enfrentó crecientes problemas económicos, y aplicó un plan de ajuste de 3.000 millones de pesos, incluyendo una drástica reducción del presupuesto de educación de unos 1.100 millones de pesos.

Su sucesor, indicó Jordan, aplicó restricciones de acceso al dinero que la gente tenía depositado en sus cuentas de ahorro o cuentas de sueldo. La reacción popular fueron las manifestaciones masivas. El pueblo salió a las calles con sus cacerolas y ollas, especialmente las mujeres.

En respuesta, el gobierno impuso el estado de sitio durante 30 días. Otra vez se vio el poder de las balas. El resultado fue 20 personas muertas y cientos de heridas. Finalmente el presidente renunció. En apenas 10 días, Argentina tuvo 5 personas distintas a cargo del poder ejecutivo.

En el año 2002, la inflación y el desempleo llegaron a niveles sin precedentes. El país estaba al borde del abismo, relató. La situación actual, anotó, ha mejorado algo. La economía está más estable.  El presidente en ejercicio, que llegó al poder en mayo del 2003 cuenta con alta tasa de aprobación popular, aunque el mundo de las finanzas internacionales se preocupa por algunas de sus políticas.

Estos números pueden parecer aburridos, pero representan la vida de personas que sufren y que necesitan contar con manifestaciones concretas de solidaridad, enfatizó Jordan.


Ultimos titulares