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Lunes 10 de Mayo, 2004

Importancia de la ética en los pastores subraya ministro luterano

Edelberto Behs, PORTO ALEGRE, Brasil, Junio 27, 2002

Antes de opinar sobre asuntos de actualidad hay que  tener una base bíblica sólida para Taxi Heathrow Airport hacerlo, sino es mejor quedarse callado, para evitar contrariedades, afirmó el pastor Waldyr Hoffmann, de la Iglesia Evangélica Luterana de Brasil (IELB), en artículo para el "Mensajero Luterano", periódico oficial de la denominación.

En su artículo señala que la soberbia y la arrogancia no conducen a ninguna parte y remarca que la falta de ética pastoral genera  problemas en las congregaciones.

"Comunidades enteras se desmoronan  y pierden su razón de ser cuando entre pastores y  congregados se establecen relaciones dudosas, llenas de principios antiéticos y que no contribuyen al buen funcionamiento de la iglesia", escribió el pastor de Maceió.

El articulista define la ética como un producto histórico-cultural, que, a su vez, determina lo que es virtud, bueno o malo; correcto o errado; permitido o prohibido, para cada cultura y sociedad.

Pasando de la teoría a la práctica, Hoffmann da ejemplos de la vida pastoral. Se falta a la ética, anota, cuando ex-pastores telefonean o escriben a miembros de su ex-congregación, interfiriendo en el trabajo de su colega.

También es antiético cuando el  pastor da más atención a los ricos que a los pobres en la congregación o viceversa. La iglesia "es uno de los pocos lugares del mundo donde ricos y pobres se unen con el mismo objetivo: alabar a Dios", recalcó.

También censuró la falta de decoro pastoral en el trato con las mujeres. "Es muy triste ver a tantos pastores que se divorcian o tienen que cambiar de congregación por no tener cuidado ante las mujeres. Muchos acaban envolviéndose en tal forma que pierden las condiciones para mantener el límite de sus responsabilidades como pastor. Los escándalos destruyen a las congregaciones y a la familia pastoral", señaló.

Otra situación comprometedora se produce, escribió, cuando un pastor comienza a hablar mal del colega. En espíritu de humildad,  "el pastor debe buscar la sabiduría de lo alto para controlar la situación", recomienda Hoffmann. Recordó que, según Lutero, ningún  pastor, ni nadie es inmune a las tentaciones.

Finalmente, el párroco de Maceió exhortó a las congregaciones para que tengan comprensión y respeto ante las faltas de sus  pastores. El pastor, afirmó,  "no es un super hombre. Necesitamos ayudarlo a llevar sus cargas también".