Organismo cristiano promueve cambios de actitud para combatir el VIH/SIDA
Manuel Quintero, BANGKOK, Tailandia, Julio 16, 2004
Casi la tercera parte de las personas que viven con VIH y SIDA en el Taxi Heathrow Airport mundo hoy, son jóvenes entre 15 y 24 años; unos 11.8 millones según la UNESCO. Y ese porcentaje está creciendo. Según cifras presentadas en la XV Conferencia Internacional sobre SIDA, más del 50 por ciento de las 14.000 personas que resultan infectadas cada día se encuentran en esa franja de edades.
Esta situación plantea problemas particulares a países como El Salvador, donde más de la mitad de la población tiene menos de 20 años. Así lo han reconocido algunas organizaciones de inspiración católica salvadoreñas, que han lanzado programas de educación y prevención orientados a los jóvenes.
“No es retórica cuando afirmamos que el presente de El Salvador son los jóvenes”, dice Carlos Barcárcelez, coordinador del programa Gente Joven, un esfuerzo de seis entidades salvadoreñas patrocinado por la organización Catholic Relief Service.
Gente Joven trabaja en cuatro municipios del país y ha capacitado a un núcleo de 120 líderes juveniles que ahora, a su vez, replican sus experiencias y capacitan a cerca de 1,200 jóvenes en temas como salud sexual, vocación y construcción de la paz.
“Se trata de lograr que los jóvenes se capaciten, que se organicen y que su voz y su acción tengan un impacto en el conjunto de la sociedad”, enfatiza.
Gente Joven considera que la frescura de la adolescencia permite romper el ciclo de patrones culturales negativos como el machismo y la inequidad de género, que todavía no están profundamente arraigados en la mente y el comportamiento.
Crear otros modelos de comportamiento en la juventud es la única solución realista y duradera para prevenir la expansión de la epidemia del VIH y el SIDA, así como para la creación de una cultura de paz, destaca Barcárcelez.
“Muchos jóvenes salvadoreños nacieron en medio del conflicto armado y crecieron en un clima donde ha predominado una cultura de la violencia. Algunos jóvenes se acercan a las pandillas, las llamadas maras, porque les sirven como entretenimiento, pero luego quedan atrapados en un ciclo de violencia”, señala.
Esta situación les hace particularmente vulnerables al contagio del VIH, porque recurren a la drogas, o a relaciones sexuales precoces, agrega.
Coherente con la doctrina de la Iglesia Católica, Gente Joven promueve la abstinencia y la fidelidad como pilares fundamentales de su trabajo educativo y de prevención.
“Una pareja que practica la fidelidad conyugal está completamente a salvo de contraer la enfermedad. Igual, estamos obligados a informar sobre el condón, aunque no fomentamos su uso; la decisión de utilizarlo le corresponde a cada persona”, puntualiza.
Barcárcelez confía en que esta iniciativa adelantará la creación de una pastoral del VIH/SIDA en la Iglesia Católica salvadoreña.
“Una vez que lo hayamos logrado, será el momento de buscar la colaboración con otras iglesias y entidades cristianas, de realizar un esfuerzo ecuménico amplio”, puntualiza.
“Creo que es posible detener la epidemia, creo que estamos a tiempo de contener su expansión, y en ese esfuerzo debe comprometerse toda la comunidad de fe”, concluye. (fin/mqp/503 palabras/480/2004).

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