Ante actuales tensiones presidenta del CIC visita a iglesias de Estados Unidos
José Aurelio Paz, LA HABANA, Cuba, Junio 30, 2004
Mientras las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se tensan aún más, con la entrada hoy en vigor de las primeras medidas de un paquete firmado por George W. Bush contra el gobierno y el pueblo de la Isla, la presidenta del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), inició un recorrido por el país norteamericano, invitada por el Servicio Mundial de Iglesias (SMI).
Al momento de partir, la licenciada Rhode González Zorrilla, pastora pentecostal que preside ese organismo, expresó: "Los gobernantes responden a sus políticas. Los cristianos respondemos al llamado permanente de Jesucristo de que reconciliados pues, para con Dios, tenemos Paz.
"Y ese es el propósito que anima este viaje destinado a actualizar a las iglesias norteamericanas sobre la labor teológica y social de sus homólogas cubanas, y buscar nuevas vías para el fortalecimiento de las históricas relaciones mutuas", puntualizó.
La agenda de recorrido incluye varios estados norteamericanos donde la líder, quien viaja acompañada de la reverenda Dora Arce Valentín, vice-presidenta primera del CIC, dialogará con diversas congregaciones que mantienen una relación de hermanamiento con iglesias de Cuba.
También se encontrarán con líderes de diversas organizaciones que envían ayuda humanitaria a Cuba y se entrevistararán con líderes del Servicio Mundial de Iglesias y del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo de los Estados Unidos (NCC, según sus siglas en inglés.)
"En momentos en que entran en vigor medidas que atentan contra la unidad de la familia cubana como núcleo bendecido por Dios, afirma González, nuestra visita pretende ratificar el ministerio de reconciliación que nos fuera dado por Jesús con su sacrificio en la cruz y el reto de una tumba vacía.
"Medidas que, en definitiva, no solo afectan a los cubanos humildes que dependen, muchas veces, de la ayuda de familiares en Estados Unidos, sino, también, a aquellos que residen en ese país y mantienen una estrecha relación afectiva con sus seres queridos de la Isla.
"Por ello es que el papel de las iglesias tiene que ser diferente al de las políticas, las coyunturas y las situaciones específicas de cada país, porque Cristo no murió para un momento dado de la historia ni como parte de una estrategia, sino para darnos una paz verdadera y no mediática", dijo.
Cristo vino "para unir lo que el hombre ha separado, para hacernos entender que su Iglesia puede ser un espacio para el diálogo y la reconciliación más allá de posiciones extremas y hostigamientos", concluyó.
Ayer, cientos de cubanos que tenían el firme propósito de viajar a la nación caribeña, antes de que expire el plazo dado por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos para que todos los que habían ido de visita a ese país regresen, quedaron varados en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), al ser suspendidos los vuelos.
Según las nuevas restricciones, que son las primeras de un paquete de medidas mucho más amplio que pretende colapsar al gobierno de Fidel Castro, los cubano-americanos podrán visitar a sus familiares en la Isla solo cada tres años. Asimismo, los envíos de dinero y alimentos quedan restringidos a nuevas regulaciones que prohíben, por ejemplo, el envío de ropas y otros productos como jabones y shampoo, entre otros.
Quienes violen tales disposiciones podrán ser multados en un rango que va de los 7, 500 a los 55 000 dólares USA.
Según observadores, las restricciones afectarán, en un año de elecciones, al actual Presidente. Bush, quien pretendía congraciarse con la extrema derecha de los cubano-americanos residentes en el estado de Florida, ahora enfrenta la dura crítica de aquellos que abogan por mantener su vínculo con los parientes de la Isla y afirman que tales medidas afectan a sus familias y no al gobierno de Fidel Castro. (420/2004).

Portada
Inicio
Responda a este artículo