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Jueves 3 de Noviembre, 2005

Simón Espinoza, editorialista y analista político de reconocido prestigio en el país [Foto: M. Quintero]
Simón Espinoza, editorialista y analista político de reconocido prestigio en el país [Foto: M. Quintero]

Evangélicos analizan crisis política

Manuel Quintero, QUITO, Ecuador, Junio 1, 2004

Mientras crecen los rumores de una posible concertación entre los grandes partidos para forzar un Taxi Heathrow Airport juicio político en el Congreso y la destitución del presidente Lucio Gutiérrez, un grupo de evangélicos analizó aquí la compleja coyuntura nacional y la aparente falta de salidas a una crisis que ha puesto en jaque al poder ejecutivo.

En un debate auspiciado por el Foro Cristiano de Reflexión Política y realizado este martes 1 de junio —al que fue invitado como comentarista Simón Espinoza, editorialista y analista político de reconocido prestigio en el país— el sentimiento generalizado fue que, si bien hay un rechazo explícito y mayoritario a la gestión de Gutiérrez, no existen causales constitucionales ni figuras de recambio que garantizarían “un gobierno decente” en el Ecuador.

“Personalmente quiero que se vaya Gutiérrez, pero me temo que estamos cayendo en la cultura del cambio de presidente porque no sabemos elegir bien”, dijo el pastor Walter Manzo, profesor de la Universidad Cristiana Latinoamericana.

“Pero tampoco me parece justo para un pueblo que se ha equivocado, que tenga que tolerar a un presidente que provoca cada vez más rechazo y más violencia”, agregó.

En opinión del economista Franklyn Canelos, ex funcionario de la Federación Luterana Mundial y de Visión Mundial del Ecuador, no es prudente pensar en la destitución presidencial sin una figura de recambio orgánica, que responda a la institucionalidad del país.

Los rumores de desestabilización política, que se hicieron particularmente fuertes el pasado fin de semana cuando varias tiendas políticas de los partidos de la oposición realizaron reuniones a puertas cerradas, decretaron el regreso anticipado al país del presidente Gutiérrez, que se encontraba participando en la cumbre Europa-América Latina en Guadalajara, México.

En declaraciones a su llegada al país, Gutiérrez dijo que había adelantado su retorno para "dar un mensaje de paz, de calma, de tranquilidad y estabilidad, para pedir a todos los ecuatorianos que no difundamos rumores que tanto daño hacen al país y a la tranquilidad del pueblo".

El presidente negó que su Gobierno atraviese una crisis, pero la destitución del ministro de Bienestar Social, Patricio Acosta, su amigo y ex compañero en el Ejército, y las renuncias de los ministros de Agricultura y de la importante cartera de Economía, reflejaron profundas grietas en el gabinete y la gestión del Ejecutivo.

Frente a la ausencia de salidas claras y viables a la crisis, Simón Espinoza señaló la necesidad de trabajar en el ámbito municipal y de los gobiernos seccionales.

“Creo que es interesante y prometedor el trabajo municipal, hay modelos de participación ciudadana, de veeduría social y de rendición de cuentas que están funcionando”, dijo.

Se refirió asimismo a la experiencia del municipio de Quito, en el que se desempeña como colaborador del alcalde Paco Moncayo.

“El alcalde se reunió 87 veces con los vendedores ambulantes para lograr que salieran del centro histórico de la ciudad en razón de un acuerdo y luego de un proceso de consultas que tomó dos años. Creo que es un ejemplo de práctica democrática”, señaló.

Por su parte, el pastor Manzo destacó la necesidad de una gran campaña educativa, en la que participarían también las iglesias, para evitar que se repita el error de elegir al candidato equivocado.

“Tenemos que darle herramientas al pueblo para que pueda escoger bien, de manera que dentro de tres o cuatro años no tengamos que plantearnos el mismo problema”, puntualizó. (355/2004).