![Juanita Albornoz, presidenta de la Iglesia Misión Apostólica Universal [Foto: M. Quintero]](/picture/Albornoz.jpg)
Líderes pentecostales chilenos hablan sobre el crecimiento de sus iglesias
Manuel Quintero, SANTIAGO, Chile, Mayo 26, 2004
Es un fenómeno que desafía los análisis y explicaciones sociológicas más socorridas: el país latinoamericano Taxi Heathrow Airport que alberga el segundo contingente evangélico más numeroso, en términos porcentuales, es también un ejemplo de éxito social y económico sin paralelos en el continente.
Ese extraordinario crecimiento de las iglesias evangélicas en las últimas décadas, especialmente las de signo pentecostal, parece contradecir una opinión muy extendida entre los científicos sociales, que atribuyen la efervescencia del pentecostalismo a situaciones de pobreza y marginalidad. ¿Qué factores explicarían, entonces, ese crecimiento, que les permite alcanzar hoy el 15 por ciento de la población chilena?
En opinión del obispo Jorge Méndez, presidente de la iglesia pentecostal Filadelfia y secretario general del Consejo de Pastores de Chile, el crecimiento se debe a que cada conversión se vuelve testimonio vivo y evangelizador.
“Enseñamos a los nuevos convertidos desde el primer momento para que prediquen, para que den gracias por lo que de gracia han recibido. Ese testimonio es muy significativo, muestra cómo han recibido el Evangelio, qué ha cambiado en sus vidas, y a ello se suma la conciencia de que deben ser testimonio para el mundo también,” señala.
“La iglesia chilena es buena para evangelizar; la iglesia chilena visita los hospitales, está donde hay dolor, está ayudando al desvalido. Es una iglesia que vive preocupada por los que sufren y buscando los pecadores. En la iglesia chilena, cuando una familia se convierte al Señor, al poco tiempo ya abre las puertas de su casa y allí comienzan a realizarse los cultos, y luego se busca dónde levantar una iglesia en ese barrio”, señala Méndez.
El pastor Ricardo Mella, presidente de la Iglesia Pentecostal Eben Ezer, de la ciudad de Concepción, considera que otro factor en ese crecimiento es la importante participación de la juventud en las iglesias pentecostales.
“Los jóvenes tienen más espacio, se encuentra más a gusto en la iglesia con toda la problemática que esos jóvenes pueden estar viviendo en sus hogares, en el seno de una familia donde los padres están sin empleo. Se sienten abandonados y la iglesia los recoge y les abre un espacio y se sienten como en su casa. También la parte testimonial; cuando se encuentran son capaces de brindar y compartir su testimonio con los demás. En el espacio que las iglesias les ofrecen se sienten otras personas, se sienten reconocidos; y empiezan a traer a otras amistades.
El obispo José Antonio Flores, quien preside la Misión Comunión de los Hermanos, coincide que lo esencial en el crecimiento es la atención que se da tanto a los niños como a los jóvenes.
“Se les trata como personas. El niño y el joven escuchan entonces por primera vez que Dios les ama, que su hermano les ama, lo que nunca les había ocurrido en su familia. Provienen de familias quebradas; algunos nunca realmente tuvieron una familia, vivieron en un ámbito corrupto, con el padre borracho y la madre teniendo que emplear todo su tiempo en ganarse el pan, sin poder atenderles. Estos jóvenes vienen totalmente destruidos del mundo, no han encontrado nada de bueno afuera”, apunta Flores.
Para la Rev. Juana Albornoz, presidenta de la Iglesia Misión Apostólica Universal, “el crecimiento evangélico se debe también a los cambios que se produjeron en la sociedad, tanto en lo tecnológico como en lo social, que da lugar a una cultura del éxito, en la que una persona tiene que vestir determinada marca de ropa, consumir determinados productos.”
“Eso ha llevado a una destrucción de la familia, porque se ven obligadas a trabajar en exceso para estar a la altura de lo que la sociedad les está exigiendo”, subraya.
La gente viene a la iglesia “a buscar una espiritualidad que han perdido en el mundo secular. Sienten que el materialismo de la sociedad les está corroyendo y llegan con esa búsqueda, porque el alma de Chile está herida. No tenemos carencia de bienes materiales como otros países, pero sí un vacío espiritual. Esto ayuda al crecimiento de la iglesia, porque la gente busca algo que les satisfaga el alma y el espíritu,” concluye la pastora Albornoz. (344/2004).
Juan Alberto Soraire
Estimado hermanos encuentro una contradicción en los dichos de los pastores mencionados que me hace dudar de algunas cosas.
Mientras los pastores Mella y Flores dicen que "hay padres sin empleo" y "familias quebradas" con "madres que deben salir a trabajar y dejar a sus niños solos", el pastor Quinteros asegura que en Chile está todo bien.
La información que yo tengo es que en Chile los ricos ahora son más ricos y por el contrario los pobres ahora son más pobres. ¿Quien estará equivocado?
Por otro lado la descripción que hace el pastor Quinteros del trabajo de las iglesias es perfectamente bíblica y no debería llamarnos la atención a nosotros y justamente ésto es lo realmente positivo de la información.
Los números no dicen nada y mucho menos las estadísticas. En Argentina la iglesia que más crece en los últimos tiempos es la Iglesia Universal....¿? Todos sabemos que esto no significa nada, como tampoco significan nada tantas estadísticas que vemos por ahí.
Por nuestros frutos nos conocerán ¿O no?
Saludos y bendiciones
Alberto
Nací en una Iglesia Bautista porque el Señor así lo dispuso, simplemente. Por lo tanto no creo en las denominaciones.
La descripsión que el pastor Quintero hace en cuanto al trabajo de los cristianos en Chile es absolutamente bíblica y no debería llamarnos la atención.
Es verdad que la gente humilde intelectualmente y de pocos recursos se ha acercado más facilmente a las iglesias pentecostales (fenómeno que sucede en todo el mundo desde que nació el pentecostalismo ), Doy gracias a Dios por esto, dado que el Señor dispone de un lugar para congregarnos para cada uno de nosotros.
Pero lamentablemente también es verdad que la gran mayoría de esa gente ha sido y en muchos casos aún lo sea, ignorante (con todo respeto lo digo)de la palabra de Dios y como consecuencia de ello pocas cosas doctrinales y teológicas cuestiona, dado que su origen y cultura adquirida es generalmente católica y por ende verticalista. Lo que el rey diga "es palabra de dios"
Se que suena muy duro lo que afirmo pero con esconder la cabeza debajo de la tierra no creo que ganemos nada.
Por otro lado los pastores Ricardo Mella y José Antonio Flores contradicen al pastor Manuel Quinteros.
Aquellos mencionan que hay "padres sin empleo" y "madres que deben salir a trabajar" y dejar a sus hijos solos, etc.
Me pregunto hay bienestar económico en Chile ó no? La información que yo manejo es que en Chile hay ricos más ricos y pobres más pobres. ¿?
Les mando mis saludos y bendiciones.
Juan Alberto Soraire

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