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Jueves 30 de Agosto, 2007

Debate evangélico respecto a las tareas de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación

LIMA, Perú, Junio 21, 2002

 Destacados líderes evangélicos intervinieron en una mesa redonda convocada por el Concilio Nacional Evangélico del Taxi Heathrow Airport Perú (CONEP) y la Asociación Paz y Esperanza, sobre el papel de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), creada por el gobierno para establecer la verdad de las violaciones a los derechos humanos en el período 1980-2000.

En su intervención, la noche del jueves 20,  Humberto Lay Sun, integrante de la CVR, pastor de la Iglesia Bíblica Emmanuel y presidente de la FIPAC (Fraternidad Internacional de Pastores Cristianos), puso énfasis en los requisitos para lograr la reconciliacion.

Por su parte, el presidente del CONEP, pastor Darío López criticó a las iglesias evangélicas por el silencio que la mayoría mantuvo durante la dictadura del presidente Alberto Fujimori (1992-2000)  y pidio un cambio en la conducta pública de la iglesia.

En el encuentro, denominado Conversatorio en torno a la Verdad y Reconciliación: Desafíos a la Iglesia Evangélica, intervinieron también Alfonso Wieland, director de la asociación Paz y Esperanza e Yván Ruiz, coordinador de la Red de Apoyo a la CVR en el distrito limeño San Juan de Lurigancho.

El pastor Lay dijo que el Perú, como resultado de un deterioro permanente que ha hecho crisis en los últimos 20 años, está atravesando una situación muy delicada en el aspecto económico, social  y político, pero sobre todo en el moral.

Todos hemos sido testigos y hasta ahora sufrimos las consecuencias del alto grado de corrupción y violencia que ha sufrido el país. Las numerosas violaciones de los derechos humanos han dejado profundas huellas.

Sin embargo, anotó, la Iglesia Evangélica permaneció al margen de la problemática nacional, pese a que en todo ese tiempo Dios le estaba hablando.

Recordó que el gobierno de transición de Valentín Paniagua constituyó la Comisión de la Verdad el 2000, que el presidente Alejandro Toledo amplió el número de comisionados y denominó Comisión de Verdad y Reconciliación, con la misión de conocer la verdad de los hechos y sanar heridas.

Indicó que algunos son escépticos sobre lo que pueda hacer la CVR. Quizás no les falte razón si nos atenemos a lo que ha pasado con las CVR en otros países. Pero, a diferencia de aquellas, anotó, la CVR del Perú sí tiene mandato para señalar responsabilidades en la violación de los DDHH.

La CVR tiene como tareas: analizar las condiciones políticas, sociales, culturales y los comportamientos de personas e instituciones del Estado que contribuyeron a esta situación de violencia en el país. Debe examinar las causas y contribuir al esclarecimiento de hechos concretos de violación de los derechos humanos, tanto por  las organizaciones terroristas como por el Estado, precisó.

Además, señaló, podrá formular propuestas de reparación y dignificación de las víctimas y sus familiares. Una cosa terrible en estos 20 años han sido las humillaciones que han sufrido las personas y el ser usadas por ambos lados. Esto ha causado mucho dolor, destrucción, despojo, y heridas profundas, que requieren una forma de restauración si queremos construir un Perú mejor.

La CVR podrá también recomendar reformas institucionales, legales, educativas y otras, para eliminar los factores que han causado esta situación de violencia y para que no vuelva a repetirse y además establecer mecanismos para el seguimiento de sus recomendaciones.

Lay subrayó que en un sector importante de peruanos hay mucho resentimiento contra el estado, contra la sociedad. Se sienten profundamente vejados. Hay odios, separaciones entre las mismas comunidades, hay mucho dolor y amargura. Las audiencias que realiza la CVR, anotó, no están reabriendo heridas, las heridas han estado abiertas a lo largo de años.

Por eso, afirmó, la CVR tiene que iniciar el proceso que lleve a la reconciliación. La reconciliación es un imperativo, pero no viene por sí sola, pasa por la verdad, la justicia y el perdón. La verdad ha sido ocultada estos años y la gran mayoría no ha conocido la gravedad de lo sucedido. No habrá reconciliación con el olvido.

Una primera tarea de la CVR es escuchar a las personas que sufrieron los abusos. Hay una meta de recibir 12.000 testimonios. Son dolorosos y destroza el corazon con solo escucharlos. pero la verdad tiene que salir a luz para alcanzar la reconciliación.

A su vez, el pastor Darío López lamentó que los evangelicos tengan una pésima lectura de la Biblia cuando se trata de asuntos de preocupacion social, de apoyar al desvalido. Vemos estos asuntos como excluyentes de las cosas espirituales, dijo.

Por eso algunos lideres, agregó, rechazaban la idea que defender los derechos humanos era una tarea de las iglesias y los cristianos.

No podemos pedir a los no cristianos que se comporten como cristianos, sostuvo, pero sí podemos pedir a los evangelicos que actúen como cristianos.

Cómo explicar que se llegase a producir graves violaciones a los derechos humanos en un país donde el 85 de la población se dice católica y el 12 por ciento se declara evangélico. Cómo es posible que habiendo más de 600 evangélicos asesinados y miles de desplazados, no fuéramos capaces de denunciar lo que estaba pasando, señaló.

Si hubiéramos tenido una mejor conciencia de lo que la Biblia enseña sobre el carácter de Dios y de la exigencia que El hace a los que lo conocen o dicen conocerlo, probablemente la historia hubiese sido distinta, afirmó.

Considero dificil que con la investigación de la CVR se logre automáticamente la reconciliacion, pero expresó la esperanza de que el surgimiento de una nueva conciencia entre los evangelicos modifique su conducta publica.