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Jueves 3 de Noviembre, 2005

Evangélicos preocupados por violencia social

Trinidad Vásquez, MANAGUA, Nicaragua, Mayo 20, 2004

El Consejo de Iglesias Evangélicas Pro Alianza Denominacional (CEPAD) expresó su preocupación por la ola Taxi Heathrow Airport de violencia existente en Nicaragua, que el lunes se tradujo en una batalla campal entre policías y estudiantes.

El enfrentamiento, registrado cuando la policía intentó disolver una manifestación de estudiantes que reclaman que el 6 por ciento del presupuesto de la República se destine a la educación superior, dejó como saldo 21 policías, 29 estudiantes y tres transeúntes golpeados, lesionados y afectados. El policía muerto es Róger Rodríguez, de 37 años de edad.

El CEPAD declaró que ante la ola de reclamos sociales, el gobierno responde institucionalizando la violencia y no escucha las demandas de la población, lo que repercute en la violación de los derechos humanos de los más necesitados.

El subdirector del CEPAD, Evenor Jérez, comentó que existe una peligrosa crisis, que agobia al país,  por la lucha por el poder entre los dos grandes partidos, el gubernamental Partido Liberal y el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Por su parte, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIHD) declaró que en el enfrentamiento en Jinotepe, la policia disparó armas de fuego, resultando gravemente herido el joven Alvaro Javier Ramos Mora, que está hospitalizado y, según pronóstico médico, podría quedar reducido a usar silla de ruedas de por vida. Bayardo Izaba, del CENIDH, logró la libertad de 12 estudiantes detenidos, pero algunos serán procesados por homicidio.

Jérez agregó que no hay voluntad política del gobierno por solucionar  las demanda de los campesinos y estudiantes. Es cierto que el gobierno anuncia millones de dólares de créditos para la agricultura, pero solo favorece a los grandes empresarios y se margina a los pequeños campesinos, dijo.

Guillermo Ayala, presidente del Consejo Nacional de Pastores Evangélicos del departamento de Managua, llamó a los gobernantes y políticos a un acto de reconciliación, para iniciar un diálogo nacional. Pidió a los diputados y ministros que se rebajen los altos salarios que reciben. Y afirmó que el gobierno es incapaz de controlar esta crisis y que al único que debemos de pedirle la salvación de la nación es a Jesucristo.

El pastor de la Iglesia de Dios, William González, dijo que existe preocupación en la iglesia porque nadie detiene la ola alcista en los combustibles y la violencia social.

Agregó que no hay voluntad del gobierno de reducir los gastos del estado, empezando por rebajar los altos sueldos de los ministros y que se  recorte la cuota de gasolina para sus camionetas de lujo.

El gobierno debe tomar muy en serio los lamentables sucesos en las protestas estudiantiles y sindicales, para evitar mayores consecuencias, indicó.

EL cardenal  Miguel Obando y Bravo, en su homilía del domingo, dijo que ojalá el gobierno haga un estudio para perjudicar lo menos posible a la población. La Iglesia Católica ya tomó medidas internas para ahorrar combustible, precisó.

Entretanto, la agitación social se extiende. El Frente Nacional de losTrabajadores reclama alza del  salario mínimo, frente a la Asamblea Nacional 180 ex trabajadores cañeros reclaman al gobierno sus prestaciones sociales y más de 2 mil campesinos llevan tres semanas acantonados a 70 kilómetros al norte de la capital en demanda de tierras. Los maestros también reclaman al gobierno que se haga efectivo el reajuste salarial ofrecido.

El martes las protestas estudiantiles se extendieron a León, segunda ciudad del país, a 90 kilómetros al occidente de Managua.  A su vez, el ministro de Gobernación, Julio Vega, acusó a los rectores de las universidades de ser autores intelectuales de los lamentables sucesos del pasado lunes.

El rector de la Universidad de León, Ernesto Medina, respondió que esperaba que el gobierno cumpliera con la ley que dispone destinar el 6 por ciento del presupuesto a la educación. (324/2004).