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Lunes 15 de Mayo, 2006

Iglesia Evangélica Luterana se pronuncia sobre la situación del país

CARACAS, Venezuela, Abril 27, 2004

Pedimos perdón por el silencio que hemos guardado en este momento histórico que vive nuestro Taxi Heathrow Airport país, Afirmamos con el Evangelio que buscar la paz y seguirla no es guardar silencio, sino no apoyar el engaño, ni las mentiras, sembrando hoy el futuro, dice una Carta Pastoral de la Iglesia Evangélica Luterana difundida esta semana.

"Como cristianos nos alejamos de quienes promueven la injusticia, el odio, el racismo, la segregación, la manipulación y la muerte", para construir la cultura de la vida y del amor y transitar el camino de la paz, la fraternidad, el respeto y la ternura, agrega.

Entendemos que "ver días buenos", como dice la Biblia, exige un espíritu de conciliación y diálogo entre los distintos grupos, entidades, partidos e iglesias que tenemos el privilegio de convivir en esta " tierra de gracia". Se impone entonces, el tomar el camino de la paz y la concordia; se impone el predominio de la verdad, dice la Pastoral.

"En momentos de reajustes y cambios históricos, con los que podemos estar o no en desacuerdo, es imprescindible la sindéresis y la ecuanimidad del liderazgo auténtico, que nunca se pone al servicio de la violencia y desmesura de los irresponsables que se ocultan y nunca dan la cara. Somos llamados y tenemos el deber de respetar las leyes, las instituciones y la Constitución Nacional", enfatiza.

"Como ministras y ministros de la Iglesia Evangélica Luterana de Venezuela, sabemos y asumimos nuestra obligación ética-cristiana de promover relaciones de justicia que constituyen la base para la convivencia en paz", declara.

Los luteranos venezolanos, preocupados por el clima de enfrentamiento que vive el país, demandan el respeto por las opiniones disímiles, la tolerancia, el diálogo y la sana convivencia entre las diferencias, respetando siempre el principio de la promoción de la dignidad humana.

La Iglesia Evangélica Luterana exhorta a cuidar el vocabulario, el tono de voz, deponer la arrogancia y el protagonismo, y facilitar el desahogo sano de las preocupaciones, tensiones e inconformidades.

Es urgente e importante la apertura de puertas para la reconciliación, prestarnos para el servicio de facilitadores, y reconocernos como constructores que buscan la Paz a través de la acción y la oración, dice el mensaje. (264/2004).

Me agrada saber que aún existen personas valientes que levanta su voz, haciendo conocer al mundo la situación que vive Venezuela.

Tal como lo hizo la Iglesia Luterana, la Iglesia Católica, lo ha de hacer la iglesia Evangélica Nacional. Haciendo sentir la incorformidad por todas las desaveniencias ocurridas. Si bien es cierto que estamos subjetos a principios bíblicos y a las autoridades terrenales, tambien lo es, que debemos levantar nuestra voz ante tantos desafueros e injusticias cometidos principalmente por las autoridades locales. Esto no nos hace ponernos en contra de ella, pero si demostrar que existe una ciudadanía que observa, que oye, que analiza, que se reciente y que presenta su voz. Esto no debe ser asumido como posición parcializada, sino como libertad de expresión y de culto.

Abogamos por nuestras autoridades y pedimos a Dios que les ilumine en cada de una de sus desiciones. Pero no podemos olvidar que Jesús fué enfático con las autoridades locales, demandó de ellas justicia, respeto y equilibrio.