Líderes de iglesias opuestos al derrocamiento de Gutiérrez
Manuel Quintero, QUITO, Ecuador, Abril 26, 2004
En un momento en que crece el descontento y el país parece avanzar hacia una Taxi Heathrow Airport nueva crisis institucional de graves consecuencias, y cuando la embajadora estadounidense, Kristie Kenney, salió a la palestra para afirmar que su gobierno apoya plenamente al presidente Lucio Gutiérrez, líderes de iglesias manifestaron su oposición a la idea del derrocamiento del gobierno.
“No queremos inestabilidad política ni que se derroque al presidente”, declaró el obispo Vicente Cisneros, presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, en una rueda de prensa el jueves 22 de abril.
En esa ocasión, el prelado católico leyó una carta pastoral dirigida al país, en la que pidió que “recuperemos la cordura pues un país sin estabilidad democrática y sin equidad social no tiene futuro”.
Al inicio de su intervención, el también arzobispo de Cuenca se refirió a los enormes males que trajo al país la crisis de los años pasados, donde hubo dictaduras militares y presidentes que no terminaron su mandato, para luego hacer un llamado de patriotismo “para que todos seamos constructores de la paz ecuatoriana”.
Por su parte Marco Murillo, presidente de la influyente Federación Evangélica Indígena del Ecuador (FEINE), declaró a ALC que derrocar al gobierno no es la solución para los graves problemas que enfrenta el país.
“El presidente Lucio no es diferente de los que le precedieron en Carondelet (el palacio del siglo XIX que es sede de la rama ejecutiva del gobierno). Lo que necesitamos es una profunda reestructuración del Estado y una reforma constitucional, que den paso a una democracia más participativa y a un enfrentamiento de la injusticia económica”, apuntó.
En menos de cinco años, dos revueltas derrocaron a dos presidentes ecuatorianos: Abdalá Bucaram en 1996 y Jamil Mahuad en 2001, este último por una asonada cívico-militar en la que el actual presidente Gutiérrez desempeñó un papel destacado. Ahora Gutiérrez está encontrando una férrea oposición de los partidos políticos tradicionales, principalmente de la Izquierda Democrática, de grupos sociales e incluso de sectores militares.
La oposición acusa a Gutiérrez de haber traicionado sus promesas electorales y de nepotismo y corrupción en su administración. El partido oficialista, Sociedad Patriótica, está siendo investigado por supuestamente haber recibido financiamiento ilegal para su campaña electoral de un partido extranjero, el Partido del Trabajo (PT) de México.
La agudización de la crisis en Ecuador llega en un momento en el que la mayoría de los latinoamericanos dudan que la democracia sea la solución para las persistentes pobreza y desigualdad que afecta el continente, según un estudio de Naciones Unidas cuyos resultados se dieron a conocer el 21 de abril en Lima.
El estudio mostró que más del 54 por ciento de los latinoamericanos apoyarían a un régimen “autoritario” antes que a uno “democrático”, si el autoritarismo pudiera resolver sus problemas económicos. (260/2004).

Portada
Inicio
Responda a este artículo