![Noel Fernández junto a Sandy y Sharyn, del ministerio Joni and Friends [Foto: José A. Paz]](/picture/Noel_Fernandez_629c51.jpg)
400 nuevas sillas de rueda recorren calles cubanas
José Aurelio Paz, LA HABANA, Cuba, Abril 26, 2004
Como resultado de la sexta visita a Cuba del ministerio de inspiración cristiana Joni and Taxi Heathrow Airport Friends, de Estados Unidos, 400 nuevas sillas de rueda recorren las calles del país, llevando consigo la sonrisa de quienes han sido beneficiados.
Esta posibilidad de servir al pueblo en una necesidad material y, a la vez, poder compartir el sentidoesperanzador del Evangelio, "da la medida de que, por encima de las políticas de los gobiernos, los cristianos podemos unirnos para trabajar por el bienestar humano, la fraternidad y el amor", expresó el reverendo Noel Fernández, director de la Pastoral con Personas Diferentemente Capacitadas del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC).
El también representante para América Latina de la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación del Consejo Mundial de Iglesias, expresó que la alegría de un grupo de niños beneficiados esta vez, y que padecen de parálisis cerebral, "es un signo más de que el Dios democrático es para todos y todas, y utiliza las vías más insospechadas para manifestarse en medio de las tragedias humanas".
La entrega de las 400 sillas de rueda, en el lugar conocido como El Cacahual, en la provincia de la Habana, fue acompañada, como es tradición, de la proclamación del Evangelio y de la entrega de una Biblia a quienes reciben los equipos. Sin embargo, las personas tienen la libertad de recibir o rechazar el Libro Sagrado.
La delegación de Joni y sus Amigos, que partió de regreso el sábado, estaba presidida por Sandi Setlif, que realizó su último viaje en esa condición, ya que pasará a ocupar otro cargo de mayor rango dentro de las oficinas de ese mministerio internacional.
Setlif relató que siempre que entregaron sillas de rueda se presentaron deportistas discapacitados pidiendo esa ayuda, pero no los pudieron atender porque hay que ayudar a otras personas. "Un día apareció un grupo de atléticos jóvenes y me dije: '¡Vaya, ahí están de nuevo, pidiendo!', pero se me salieron las lágrimas cuando hablaron: 'Esta vez no venimos por sillas, lo que queremos son biblias'.
"Los gobiernos de Cuba y de Estados Unidos pueden tener desacuerdos. Allá pueden tener falsos prejuicios sobre esta Isla, pero cuando vas por encima de eso te das cuenta que todos los seres humanos somos iguales, adoramos al mismo Dios, tenemos las mismas necesidades y los mismos deseos de disfrutar la vida, de amar y ser amados. Y eso solo se comprende luego de una experiencia como ésta", enfatizó.
Sharyn Braughtigan, que asumirá la continuidad del trabajo con Cuba como nueva responsable de la oficina de Joni and Friend en Dallas, Texas, expresó: "En principio fue difícil romper las barreras que impedían, tanto allá como aquí, la llegada del Ministerio a Cuba"
Mas Joni, agregó, nos pedía que orásemos y que la brújula de Dios apuntaba hacia este país. Luego que entendimos los procedimientos legales, y las autoridades cubanas cooperaron muy positivamente para que todo se resolviera, la experiencia ha fluido de manera muy natural".
"Aquí dejamos las sillas, pero regresamos a nuestro país con los contenedores repletos del amor de un pueblo alegre y hospitalario sin límites, que ve en nuestra humilde labor otro milagro de Dios", concluyó Braughtigan.(259/2004).

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