![Mons. Luis Alberto Luna Tobar, responsable de Ecumenismo de la Iglesia Católica [Foto: M. Quintero]](/picture/Luna.jpg)
Mons. Luna Tobar vuelve por sus fueros ecuménicos
Manuel Quintero, QUITO, Ecuador, Abril 21, 2004
La designación del obispo emérito Luis Alberto Luna Tobar como encargado de las relaciones ecuménicas Taxi Heathrow Airport por parte de la Iglesia Católica, fue recibida con beneplácito por la Fraternidad Ecuménica Ecuatoriana, que realizó aquí su celebración mensual en el Convento de San Francisco.
Durante los últimos seis años, la máxima representación católica en la vida ecuménica nacional había recaído en monseñor Julio Terán Dutari, quien fuera obispo auxiliar de Quito hasta su reciente nombramiento como obispo de Ibarra.
El nombramiento de Terán Dutari para la diócesis de Ibarra y las nuevas tareas inherentes a su cargo, motivaron a la Conferencia Episcopal Ecuatoriana a designar al obispo emérito Luna Tobar como su reemplazo.
Luna Tobar es un pionero del ecumenismo en Ecuador y uno de los principales artífices de los encuentros ecuménicos de alcance continental en la década de los ochenta, el primero de los cuales tuvo como escenario la diócesis de Cuenca, donde se desempeñaba como obispo.
"Siento que nací ecuménico, y no puedo ver diferencias en lo humano", dijo Luna Tobar en su primer encuentro de este miércoles con la Fraternidad Ecuménica.
Cuando en Ecuador se perseguía a los evangélicos y se daban casos de violencia contra ellos, no tuve dudas en acercarme a los pastores para defenderlos, incluso en una ocasión salvé a uno de ellos de una carpa que había sido incendiada por extremistas católicos, relató el obispo emérito.
"De esas relaciones fui aprendiendo el humanismo y tantas verdades, y me fui reafirmando en mi creencia ecuménica", destacó.
Luego se refirió a sus primeros contactos con el CLAI y su entonces secretario general, pastor Felipe Adolf, de donde resultó la idea de realizar la primera consulta de obispos y pastores de América Latina y el Caribe, con el tema de "los movimientos religiosos contemporáneos y su desafío a nuestras iglesias", celebrada en Cuenca en noviembre de 1986.
Una frase de la homilía de apertura de Luna Tobar en ese encuentro marcó a todos los participantes, recordó el pastor Adolf, presidente de la Fraternidad Ecuménica.
Luna Tobar predicó sobre el encuentro de los caminantes de Emaús con el Señor resucitado, y dijo: "Hasta que no seamos capaces de partir juntos el pan, no nos vamos a reconocer".
Ahora, el obispo emérito de Cuenca vuelve por sus fueros ecuménicos, con la convicción de que tiene el apoyo del mismísimo Juan Pablo II.
"El Papa me ha distinguido siempre con un afecto especial, y me ha dicho que debo proseguir en mi línea ecuménica, en mi línea de franqueza" , dijo.
"Creo que lo ecuménico es lo natural y tenemos que hacer todo lo posible para solucionar los problemas que hacen difícil la comunión entre los seres humanos. Ese es el verdadero porvenir de la humanidad", concluyó. (249/2004).

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