Volver al inicio

Jueves 3 de Noviembre, 2005

Felipe Adolf, ex-secretario general del CLAI y coordinador de la Pastoral Ecuménica [Foto: M.Quintero]
Felipe Adolf, ex-secretario general del CLAI y coordinador de la Pastoral Ecuménica [Foto: M.Quintero]

Comunicadores ecuatorianos analizan periodismo religioso

Manuel Quintero, GUAYAQUIL, Ecuador, Abril 16, 2004

En un hecho inédito en este país, una treintena de periodistas y comunicadores sociales asistieron Taxi Heathrow Airport aquí a un taller sobre periodismo religioso, organizado conjuntamente por la Fundación El Universo y la Fraternidad Ecuménica Ecuatoriana.

La Fraternidad, que  agrupa a obispos, sacerdotes, pastores y laicos de varias iglesias evangélicas y de la Iglesia Católica, promueve diferentes programas y eventos de naturaleza ecuménica en el país. La fundación es una ONG patrocinada por el periódico del mismo nombre, el de mayor circulación en el país, para promover actividades que fortalezcan la participación ciudadana, el desarrollo y la democracia.

Durante el primer día del taller, el 13 de abril, se impartieron tres conferencias sobre el "fenómeno religioso hoy", a cargo del profesor Anastasio Gallego; "el movimiento evangélico ecuatoriano", por el presbítero José Falconí, y el "ecumenismo contemporáneo", por el pastor luterano Felipe Adolf.

El miércoles 14, los participantes en el taller también escucharon tres conferencias: "Etica y religión", por el sacerdote y profesor universitario Juan Ignacio Vara; "la estructura de la Iglesia Católica" a cargo de monseñor Elías Dávila, vicario de Comunicación Social de la diócesis de Guayaquil; y "el tratamiento periodístico de lo religioso", impartida por Manuel Quintero, director de Comunicaciones del Consejo Latinoamericano de Iglesias.

El profesor Gallego se refirió a una amplia investigación basada en 2500 encuestas a alumnos del sexto curso -curso final de enseñanza previo a la universidad- en cuarenta colegios de Guayaquil.

La encuesta demostró un importante declinar de la iglesia como espacio de formación religiosa de los jóvenes y, de manera sorprendente, una débil creencia en la resurrección, a pesar de que el 75 por ciento de los encuestados se declaró católico y el 84% dijo creer en Dios.

La misma investigación puso en evidencia que para una mayoría de los jóvenes las responsabilidades de la iglesia son las de  "orientar la moralidad", "ayudar a los pobres" y "educar a los jóvenes".

En términos de la religiosidad de los jóvenes guayaquileños la encuesta puso en relieve la importancia que conceden a la lectura del horóscopo y reveló que un alto porcentaje de ellos (58% los varones y 44% las mujeres) se considera supersticioso.

En su aproximación a la realidad de lo evangélico en el país, el pastor Falconí -quien por muchos años se desempeñó como director de Visión Mundial en el Ecuador- destacó el notable crecimiento de las iglesias evangélicas en la última década, del 4 al 12% de la población del país.

Falconí describió al movimiento evangélico como una realidad cambiante, con una débil institucionalización y un énfasis en experiencias novedosas de comunión, alabanza y evangelización.

Lo evangélico puede calificarse hoy como el avance de "fuerzas irregulares" que promueven la fe y la esperanza, un avance que ha "dignificado a anónimos sociales", apuntó.

Pero, al mismo tiempo, tiene como reto fundamental "eliminar el sectarismo y el fundamentalismo religioso" y "recuperar la tradición apostólica de Jesús Cristo".

El pastor Adolf habló sobre los orígenes de la palabra ecumenismo como un término que se refería al conjunto de la tierra habitada, y a la oración de Jesús en Juan 17 como la más clara expresión del mandato evangélico a la unidad.

Tras referirse a algunos procesos contemporáneos que buscan responder a ese mandato, enfatizó que se trata de una "unidad en la diversidad" que reconoce la riqueza de las diferentes expresiones eclesiales, y que a la vez fortalece el testimonio de las iglesias en la sociedad.

El sacerdote Vara señaló que ética y religión no son la misma cosa pero están relacionadas entre sí. "Toda religión tiene una dimensión ética, pues propone a sus fieles determinados valores para que los asuman y, a partir de ellos, construyan sus vidas", dijo.

Añadió que lo ideal sería que todas las religiones "contribuyan a la realización de una ética mínima que permita realizar en todos la dignidad humana".

Por su parte el vicario Dávila explicó el significado de las diferentes autoridades y estructuras de gobierno existentes en el catolicismo, así como el papel de instancias específicas en el contexto ecuatoriano.

En su ponencia, Quintero se refirió a la necesidad de que los periodistas y comunicadores se acerquen con mayor objetividad al fenómeno religioso, tomando en cuenta la diversidad de opiniones que son fruto de una sociedad cada vez más pluralista. Llamó también a ir más allá de lo escandaloso y lo ritual para analizar la incidencia de lo religioso en la cultura, la economía y la sociedad.

En el segundo día del taller, los participantes trabajaron en torno a tres hechos noticiosos - la visita del presidente ecuatoriano a un evento evangélico, la influencia de la religión en el comportamiento social en un barrio urbano marginal y la película "La Pasión" de Mel Gibson - para la redacción de artículos  y reportajes.

Al cierre del taller, la doctora Nila Velázquez, directora de la Fundación El Universo, exhortó  a los presentes a reconocer la complejidad del fenómeno religioso y subrayó la necesidad de estudiarlo con mucho cuidado.

"A ustedes, colegas periodistas, les corresponde hacer un periodismo religioso de calidad que refleje con mayor precisión el papel y el potencial de la religión en nuestro país", concluyó. (235/2004).