Volver al inicio

Lunes 31 de Mayo, 2004

Teólogo destaca figura de un Jesús jovial

LIMA, Perú, Abril 5, 2004

En estos tiempos en que reina el escepticismo y la impresión de que no es Taxi Heathrow Airport posible luchar contra la maldad que impera en el mundo, es necesario que los cristianos recordemos un arma que resultó efectiva contra grandes poderes del mal, el humor, sostuvo el teólogo católico chileno Diego Irarrázaval.

Irarrázaval, director del Instituto de Estudios Aymaras (IDEA), con sede en el departamento andino de Puno, en el sur de Perú, y profesor visitante de la Universidad Bíblica Latinoamericana-Recinto Lima, recordó que el humor tuvo relevante papel en la lucha contra las dictaduras de Augusto Pinochet, en Chile, Francisco Franco, en España, y el comunismo soviético, en Europa del Este.

Anotó que el humor no tiene ninguna relación con el chiste agresivo, enigrante que algunas estaciones de televisión difunden, y que ofenden y umillan a la mujer, al negro, al indígena.

Irarrázaval es autor del libro "Un Jesús jovial", editado por las Paulinas en Lima y en Sao Paulo.  En el mismo señala que el cristianismo latinoamericano, por sus antecedentes católica, pone el acento en un Jesucristo crucificado, sufriente, adolorido. El cristianismo evangélico también ha heredado del catolicismo el énfasis doctrinal, inspirado en que es necesario enseñar a un pueblo ignorante.

Naturalmente, dijo, el pueblo andino respondió al control dominante español, con un humor que en forma soterrada, camuflada, se burlaba del grande.

En su investigación, anotó, encontró que los exégetas hablan muy poco de la alegría, del gozo cristiano. Al recurrir a psicólogos y médicos encontró que hay 56 maneras de sonreír y la cantidad de músculos que mueve una persona que ríe, pero no se da importancia a la interacción humana del humor.

Sin embargo, en la Biblia encontró que hay algunas referencias al humor en el Antiguo Testamento, pero 167 referencias del Nuevo Testamento que tienen elementos de humor y que analiza en los nueve capítulos de su libro.

Encontró allí, expresiones de la cultura palestina, del lenguaje popular, que resultan incongruentes y siempre sorpresivos, porque el humor siempre tiene ese elemento de sorpresa. Y que demuestran que Jesús, ante la prepotencia del poder religioso, de los sacerdotes del Templo, se burla, se ríe, toma distancia de ellos.

Les dice que para dar limosna sacan a relucir su billetera y que cuando quieren presentarse como justos cometen injusticias. Hay una serie de expresiones que desmoronan las pretensiones de importancia de los sacerdotes, que los desnudan. El provinciano, galileo, sin educación formal religiosa, recurre al humor para replicarles.

Recordar el rostro jovial de Jesús es muy importante en nuestro mundo tercermundista, dice Irarrázaval, sobre todo para la tarea evangelística, en la que hay que abandonar el ángulo de presentarnos como maestros adoctrinantes, y abordar juntos una relación de búsqueda conjunta de Dios, con libertad, con simpatía, con alegría.(210/2004).