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Lunes 29 de Noviembre, 2004

Parlamentarios investigarán denuncias de tráfico de órganos

NAMPULA, Mozambique, Marzo 22, 2004

Una delegación de parlamentarios se encuentra desde la semana pasada en esta ciudad del norte de Mozambique, para investigar denuncias de tráfico de órganos, extraídos principalmente de niños y jóvenes, en esta antigua colonia portuguesa del sudeste de Africa.

La delegación, que incluye diputados del gubernamental Frente de Liberación de Mozambique, se reunirá con las misioneras católicas que han denunciado ese tráfico ilicito, que ha ocasionado, dicen, la desaparición, presuntamente asesinados, de un centenar de jóvenes y niños, y con los familiares de las víctimas.

Las monjas católicas de la orden Siervas de María (combonianas) dijeron que está desapareciendo un promedio de dos niños por semana. "Muchos sostienen que los funcionaros de la policía local están coludidos con los traficantes", señalaron. Las monjas reciben las denuncias de la población y  las transmiten al obispo y  a la Procuraduría, después de verificar su autenticidad.

La provincial de las Siervas de María, Angelina Zenti, declaró que después del asesinato de la diaconisa luterana brasileña Doraci Edinger, el pasado 21 de febrero, reina el terror y el silencio en  Nampula. No se conoce aún los motivos de ese crimen.

Las Siervas de María en Nampula han recibido amenazas de muerte y sufrieron cuatro emboscadas, por haber denunciado que en la zona se han producido "secuestros y asesinatos de varias personas, muchas de ellas niños, víctimas de una red de tráfico de órganos".

Según la agencia Veritas, a principios del mes pasado, la hermana Elilda dos Santos, de Brasil, que trabaja en el orfanato, hizo investigaciones en barrios de Nampula y descubrió un cadáver al cual le habían extraído los ojos, el corazón y los riñones, junto a material quirúrgico. La religiosa grabó todo en vídeo y tiene fotos de sepulturas clandestinas. La denuncia está en manos de las autoridades de Maputo, capital de Mozambique.

La investigación parlamentaria se produce en momentos que la Iglesia Católica presiona para que la comunidad internacional exija acción a las autoridades de Mozambique, un país de habla portuguesa, independiente desde 1975, a orillas del Océano Indico y limítrofe con Sudáfrica, Zimbabwe, Zambia, Malawi y Tanzania.

En Estrasburgo, Francia, sede del Parlamento Europeo, el diputado portugués, José Ribeiro e Castro, pidió que se examine de urgencia el "grave problema" del tráfico de órganos humanos en Mozambique, ya que faltan informaciones seguras sobre la desaparición de 50 a 100 personas en ese país africano.(178/2004).


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