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Jueves 3 de Noviembre, 2005

Israel Batista, secretario general del CLAI [Foto: CLAI]
Israel Batista, secretario general del CLAI [Foto: CLAI]

Se consolida visión del CLAI, afirma Israel Batista

Manuel Quintero, LA HABANA, Cuba, Marzo 1, 2004

La adopción de un estilo de trabajo flexible que incorpora el aporte de las iglesias, Taxi Heathrow Airport los adelantos en la reflexión teológica sobre el tema de la gracia, la positiva contribución a la presencia pública de lo evangélico y el énfasis en el trabajo nacional, son señales de que la nueva visión del Consejo Latinoamericano de Iglesias se ha consolidado, dijo el pastor Israel Batista, secretario general de este organismo.

“Hemos acercado la agenda del CLAI a la de las iglesias y hemos introducido desafíos en la visión misionera de esas iglesias con temas como fe y economía, género, salud reproductiva, ciudadanía ambiental”, destacó Batista en su informe a la junta directiva del Consejo, que celebra aquí su sesión anual. 

Uno de los elementos de la nueva visión, señaló, es la apertura a nuevas iglesias que no participaban en el movimiento ecuménico.

Al respecto puntualizó que “no es un camino fácil y se requiere de confianza mutua”, añadiendo que el CLAI “debe ser un espacio flexible, regional y localmente, con el propósito de acompañar a las iglesias en una labor misionera con un sentido integral”.

Recordó que la unidad de la Iglesia de Cristo es una de las preocupaciones centrales del CLAI y lamentó que la unidad, como tema específico, no tenga la visibilidad necesaria.

“Es necesario trabajar por la unidad del mundo evangélico afirmando la construcción de una iglesia con rostro latinoamericano”, dijo.

También se refirió a los esfuerzos realizados para proyectar la imagen y el quehacer de las iglesias más allá de las fronteras continentales, en un contexto en el que América Latina “se ve marginada de muchos escenarios mundiales”, destacando especialmente el diálogo sobre misión y cooperación que involucra e iglesias europeas y latinoamericanas.

El quehacer del CLAI en el 2003, según Batista, tuvo como escenario un continente marcado por el agravamiento de la crisis, cuyas señales más significativas son el mayor empobrecimiento —que afecta fundamentalmente a las clases medias— la pérdida de horizontes y oportunidades para la juventud, el acelerado deterioro del medio ambiente y el aumento de la violencia e inseguridad.

Pero, señaló, también hubo señales esperanzadoras a lo largo del año, como la creciente fuerza y organización de los movimientos indígenas y las políticas de algunos gobiernos que muestran una mayor independencia y buscan formas alternativas de integración.

En este contexto, es alentador que las iglesias y el CLAI asuman “voces desafiantes en el escenario público”, subrayó.

“Por ese camino avanzamos y pedimos a Dios que nos ilumine para saber lo que debemos decir y hacer en tiempos tan difíciles.  Es prioritario que el CLAI se levante, no como voz independiente, sino acompañando a las iglesias para juntos avanzar en el desempeño de nuestras tareas profética y pastoral”, afirmó.

La reunión del cuerpo directivo del CLAI, que se inició el viernes 27 de febrero y concluirá este lunes, fue inaugurada por el obispo anglicano Julio César Holguín, presidente del Consejo.

En sus palabras a la junta, el obispo Holguín recordó que en el 2003 se cumplieron veinticinco años de peregrinaje ecuménico, “un peregrinaje que ha dado frutos y que nos sirve de motivación para continuar hacia adelante, en la tarea de seguir siendo puente y voz de las iglesias de América Latina y el Caribe”. (121/2004).