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Domingo 16 de Mayo, 2004

Responsabilidad pública de los cristianos, resalta reunión luterana

Susanne Buchweitz, GINEBRA, Suiza, Febrero 16, 2004

"Es una tentación para las iglesias, ignorar y hasta desentenderse de cuál debe ser el Taxi Heathrow Airport papel de un gobierno", señala el documento final de una consulta organizada por la Federación Luterana Mundial (FLM).

"Muchos luteranos entienden, incorrectamente, que la fe tiene que ver con su vida privada y que está completamente separada de la vida política, económica y ciudadana. De esa manera algunas iglesias pierden su voz profética y su capacidad para criticar a los gobiernos", agrega.

El encuentro, promovido por el Departamento de Estudios Teológicos de la FLM, se realizó del 22 al 25 del mes pasado y reunió a diez representantes de las iglesias luteranas de África, Alemania, Brasil, Canadá, Estados Unidos e India.

La discusión concluyó que las iglesias no pueden renunciar a sus responsabilidades. Según la  coordinadora de la reunión, pastora Karen Bloomquist, el debate fue novedoso, ya que, a diferencia de años anteriores, se trató de tomar en consideración las realidades políticas de la relación Iglesia-Estado, dentro de un mundo globalizado.

"Aunque los cristianos luteranos hayan desarrollado perspectivas teológicas en el sentido de que los gobiernos son un medio a través del cual se realiza el trabajo de Dios, esto ha sucedido en diferentes contextos y realidades, dentro de una economia globalizada. Actualmente, en muchos lugares, los gobiernos son verdaderos enemigos de sus pueblos o han perdido su independencia", dice el documento.

El texto destaca preguntas, como ¿de qué manera las iglesias pueden preparar efectivamente a sus miembros para actuar como ciudadanos en la vida política? ¿Cómo  pueden promover una política pública de defensa de los derechos conculcados, con ayuda de los  vecinos globales? Y, finalmente, ¿cómo las iglesias y la sociedad civil pueden exigir más responsabilidad a los gobiernos?

Los cristianos no tienen una perspectiva especial respecto a los asuntos políticos, pero deben estar atentos para vigilar que los gobiernos sirvan al bien común y a la creación de Dios, y no a intereses particulares, subrayan los luteranos.

La función de los gobiernos, afirman, es cuidar el bien común: deben proteger y aumentar la calidad de vida de las personas, comunidades y de toda la creación, defendiendo y promoviendo la dignidad de los ciudadanos, la sustentabilidad ecológica, la justicia económica, la integridad cultural, la participación en los procesos políticos y económicos y la libertad religiosa.

Las iglesias deben ayudar a que los gobiernos asuman sus responsabilidades, prestando solidaridad a los marginados y excluidos; identificando los hechos y causas de la injusticia y pobreza; así como apoyando los esfuerzos locales para aumentar la participación y conocimiento público de leyes y políticas. También promoviendo nuevos modelos de desarrollo de las comunidades, que sean participativos, sustentables y que muestren preocupación por las personas.

Precisa, al mismo tiempo, que el papel de las iglesias es diferente al de las organizaciones no gubernamentales (ONGs). "La iglesia representa mucho más que un partido político o un grupo de intereses; sus recomendaciones y defensas son mucho más amplias que la defensa de sus intereses propios", dice el documento.

Entre sus recomendaciones, el documento propone que la iglesia ore regularmente por los gobiernos y sus integrantes, en todos los niveles, para que desempeñen bien sus funciones; prepare a sus miembros (a través de sermones, liturgias, educación cristiana, etc.) para que cumplan su promesa de "buscar la justicia y la paz en toda la tierra", mediante la participación y posible servicio en la vida pública.

Recomienda, además, que la iglesia desempeñe funciones pastorales respecto a sus miembros o de otros, que integran los gobiernos y discutan con los líderes políticos y la sociedad civil sobre la relación entre ellos y la iglesia.

Asimismo recomienda que  los miembros de las iglesias tengan muy claro cómo pedir al gobierno que cumpla sus responsabilidades, dentro de su respectivo contexto; y que participen en campañas, alianzas y redes que busquen nuevas políticas, consistentes con las propuestas anteriormente descritas. (090/2004).