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Jueves 3 de Noviembre, 2005

Marcos Murillo, presidente de la organización de indígenas evangélicos [Foto: CLAI]
Marcos Murillo, presidente de la organización de indígenas evangélicos [Foto: CLAI]

Presidente de la FEINE descarta movilización contra el gobierno

Manuel Quintero, QUITO, Ecuador, Febrero 13, 2004

 Cuando el espectro de la inestabilidad política vuelve a asomarse en el horizonte de este Taxi Heathrow Airport país andino, la organización que agrupa a los indígenas evangélicos ecuatorianos hizo un llamado a la cordura y al diálogo en la voz de su presidente, Marco Murillo.

Murillo, líder de la Federación Ecuatoriana de Indígenas Evangélicos (FEINE), declaró el jueves 12 que las bases de ese organismo no están de acuerdo con la propuesta de otras organizaciones indígenas de pedir la renuncia del presidente Lucio Gutiérrez.

El martes 10 la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), durante una marcha de cerca de 5.000 personas en Latacunga, ciudad con numerosa población indígena, 90 kilómetros al sur de Quito, convocó a una protesta nacional contra el gobierno del presidente Lucio Gutiérrez.

"El pueblo ecuatoriano se encuentra movilizado, y hemos ratificado que a partir del día 16 de febrero se va a iniciar la gran movilización nacional", declaró Leonidas Iza, presidente de la CONAIE, organización que representa a buena parte de los cuatro millones de indígenas del país.

Declaró que la movilización es contra "el atropello, no podemos permitir que sin haber discutido con todo el pueblo, el gobierno vaya a firmar el Tratado de Libre Comercio" con Estados Unidos.

Dos días después, ayer jueves, otra organización indígena, Ecuarunari, convocó a un "levantamiento nacional" el lunes 16 de febrero en contra del presidente Lucio Gutiérrez. Sindicatos de profesores, y otras organizaciones anunciaron su apoyo a la protesta.  La Ecuarunari es la organización más influyente dentro de la CONAIE, y tiene uno de sus bastiones en la provincia de Cotopaxi.

Humberto Cholango, presidente de Ecuarunari, indicó que las movilizaciones llegarían a ser de tal magnitud que podrían poner en riesgo la estabilidad de Gutiérrez, quie asumió el gobierno en enero del 2003.

"Si el presidente cae, no va a ser responsabilidad del movimiento indígena", advirtió.

En abierto contraste, Murillo señaló que la FEINE  rechaza la propuesta de sacar a Gutiérrez, y calificó la actitud de su organización como “madura y responsable.”

“Sacar al gobierno significa romper la constitucionalidad.  Pero en verdad la solución no radica en cambiar al poder ejecutivo, sino de desmontar todo el aparato estatal.  Movilizarse contra el presidente Gutiérrez nos suena a revanchismo político”, dijo, refiriéndose al hecho de que la CONAIE y su brazo político, el partido Pachakutik, cogobernaron desde enero hasta agosto del 2003, cuando pusieron fin a una alianza con el presidente.

“Hasta ahora no hemos escuchado una autocrítica de la CONAIE por haber votado a favor de Gutiérrez y haber sido parte de su gobierno”, recalcó.

En opinión de Murillo, los indígenas evangélicos no quieren que vuelva a ocurrir lo que ya pasó con dos grandes movilizaciones nacionales, en las que los indígenas tuvieron una destacada participación y culminaron con el derrocamiento del presidente Abdalá Bucaram en 1997, y luego de Jamil Mahuad en 2000.

En ambos casos, los partidos políticos y el Congreso maniobraron para instalar en el poder ejecutivo a figuras de la clase política tradicional, dejando a un lado a los representantes de los pueblos indígenas.

La posición de la FEINE, explicó Murillo, es resultado de un cuidadoso análisis de la coyuntura y del consenso entre sus bases.

“Creemos que hay grupos que quieren fomentar la violencia y crear la inestabilidad. Frente a esos intentos de desestabilización, un punto fundamental, y esa debe ser la convicción de todo el país, es evitar que se creen las condiciones para hacer del Ecuador un país dominado por la violencia”, añadió.

 “Apoyaríamos una marcha pacífica, contra la violencia”, dijo. Reconoció que la dirigencia de la FEINE no había sido invitada por la CONAIE ni por otras organizaciones indígenas a dialogar respecto de la movilización; una señal del disenso que se ha instalado en el seno del movimiento indígena ecuatoriano.

Murillo hizo sus declaraciones la tarde del jueves en la reunión del Foro Cristiano de Reflexión Política, un grupo de católicos y evangélicos que se reúne regularmente para analizar la realidad política del país. (088/2004.