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Miércoles 11 de Febrero, 2004

Evangélicos piden prudencia ante crisis política

SANTO DOMINGO, República Dominicana, Enero 26, 2004

La Confederación  Dominicana de Unidad Evangélica (CODUE), a nombre de sus más de 4 mil Taxi Heathrow Airport iglesias y sus 180 Concilios e instituciones, aclaró que la entrevista que sus dirigentes tuvieron con el presidente de la República, el pasado jueves, no significó ningún compromiso y fue "para tratar asuntos puramente pastorales".

Tras precisar que la entrevista obedeció a una invitación del presidente  Hipólito Mejía, agrega que  la CODUE y las organizaciones que representa "reafirma su posición de no identificarse con ningún sector político ni de entregarse como patrimonio de ningún partido".

Con ese pronunciamiento, los evangélicos aclaran especulaciones de algunos sectores que interpretaron la entrevista como un apoyo al presidente Mejía en momentos que este afronta críticas por su política económica, su afán reeleccionista y enfrenta la amenaza de una huelga general de repudio.

La CODUE afrma que la participación en la vida social y política del país no sólo es compatible con la profesión de fe evangélica, sino una responsabilidad que debe ser asumida como mandato de la misma fe, de acuerdo con los dones que el Señor ha dado a cada cual para el bien común.

Señala que la iglesia, como institución que reúne a personas de una misma fe, pero no necesariamente de un mismo partido o ideología, y aún de partidos e ideologías divergentes, no debe identificarse con opciones partidarias. Aunque expresa que cada creyente debe procurar que los valores evangélicos influyan, sin imposición, cualquier línea partidaria por la que haya optado.

Con relación a la situación nacional, CODUE dice que la República Dominicana va por un camino extremadamente preocupante, está al borde de la bancarrota, se precipita por el despeñadero de las devaluaciones, inflaciones, recesión y la reducción del poder adquisitivo.

"La precaria situación económica y social se acentúa con la incertidumbre de una huelga general que pretende expresar el profundo disgusto que existe en todo el país, formado por una población altamente insatisfecha con la actual gestión de gobierno", indica.

El comunicado, firmado por Reynaldo Falco Aquino, presidente de la CODUE, dice que la coyuntura demanda una actitud "de comedimiento, prudencia y sentido común, las autoridades deben evitar la represión abusiva y los huelguistas, los excesos, no permitir que el paro se salga de las manos".

Agrega que "se necesita una inteligente actitud gubernamental", ante los grandes problemas que no han sido enfrentados a la altura de las grandes demandas. "Todos los dominicanos debemos unir fuerzas, sociedad civil, religiosos, políticos, empresarios y todos los hombres y mujeres que aman a la patria, salvémosla, no dejemos que se desangre más", exhortan los evangélicos.

Por otra parte, los evangélicos recomendaron al presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero, a no renunciar y a identificar con nombres y apellidos las fuentes de las presiones que buscan su dimisión.

"El Poder Judicial es una de las pocas reservas institucionales que le queda a la nación y el proceso de cambio y transformación debe seguir sin ningún tropiezo. Mientras el doctor Subero siga siendo el hombre que conocemos, prudente, moderado, íntegro, contará con el apoyo de toda nuestra comunidad evangélica dominicana y no debe ceder ante presiones internas y externas", enfatizan.

En un comunicado publicado en noviembre pasado, la CODUE afirmó que la República Dominicana vive en un estado de emergencia por "la ineficiencia, torpeza y corrupción" que caracterizan a la administración actual.

Señaló que los escandalosos niveles que ha alcanzado la inflación, la devaluación de la moneda, el crecimiento desempleo y el empobrecimiento, unidos al endeudamiento externo sin límites, el desenfrenado gasto público y el deterioro de todos los servicios básicos, "son sobradas razones para que el país padezca de un estallido social".

La CODUE, que representa a más de un millón de feligreses, afirmó que la huelga realizada el 11 de ese mes, constituyó una demostración de "repudio" al gobierno.  "Lamentablemente, el presidente Mejía, en su afán por repostularse, no sabemos para qué, ni ve, ni oye ni entiende", agregó.(039/2004).